El entrenador del CD Marathón, Pablo Lavallén, dejó una de las conferencias más autocríticas de la temporada tras caer en casa 0-1 ante el Chloma, equipo que salvó la categoría.
El técnico argentino calificó el rendimiento como “mediocre” y reconoció sentirse avergonzado por no lograr que el grupo refleje en la cancha el trabajo realizado durante la semana.
Lavallén asumió toda la responsabilidad por el momento del equipo y admitió que la situación genera preocupación de cara a la fase de triangulares.
En medio de la incertidumbre, el técnico también evitó referirse a su continuidad, dejando claro que cualquier decisión sobre su futuro deberá tratarla directamente con la directiva.
CONFERENCIA DE PRENSA
-Profe, ¿qué balance hace del rendimiento del equipo tras finalizar las vueltas regulares?
“El balance es mediocre, es malo. Hoy terminamos un partido no de la mejor manera, así que bueno, una vez más me hago responsable de lo que me toca como entrenador y seguramente tendremos que mejorar muchísimo, muchísimo. Me siento avergonzado por el hecho de no poder tener en cancha lo que uno trabaja todos los días y que el equipo no lo pueda plasmar. Y también un poco de impotencia”.
-En el torneo pasado Marathón fue uno de los mejores equipos. Hoy es de los más débiles en esta fase. ¿Le preocupa esto de cara a la triangular?
“Yo primero no hablo de los demás equipos. Los demás hicieron su torneo, nosotros hicimos un torneo mediocre y sí me preocupa. Tendremos que hablar mucho, trabajar mucho, aunque hay solamente tres días para el primer enfrentamiento. Es difícil cambiar cuando uno comete tantos errores, pero seguiremos intentando hasta que tengamos la posibilidad de seguir participando”.
Independientemente de lo que pase en las triangulares, ¿usted quiere seguir al frente del equipo?
“No, eso no lo tengo que hablar con ustedes, eso lo tengo que hablar con la directiva. Seguramente en algún momento se sentarán conmigo a charlar ese tema, pero no voy a dar ningún tipo de información y menos antes de hablar con la directiva”.
¿Qué está fallando: el sistema, la forma o que los jugadores no asimilan su mensaje?
“Si lo supiera, ya lo hubiese solucionado. Evidentemente no sé qué es, porque los entrenamientos son iguales, las formas son iguales. Hay cositas que seguramente se salieron del foco en algún momento y habrá que enmendarlas lo más rápido posible si queremos tener una participación digna en las triangulares”.
¿Siente que perdió el control del grupo?
“El control... si tiene que ver a nivel juego o a nivel resultado, puede ser. Si tiene que ver con el grupo, creo que no. Nosotros siempre intentamos mantener una misma línea. Cuando tuvimos que hablar las cosas buenas, las dijimos; cuando tuvimos que hablar las malas, también, puertas adentro. La ropa sucia se lava en casa. Pero evidentemente hay algo que no está llegando en nuestro mensaje”.