Liga Hondubet
2012-05-20
En Jutiquile, Olancho, esperan que Luis Garrido llegue con otra medalla de campeón. Su madre Delia sueña con ella. Su esposa Yoselyn Ramírez también la desea, pero el que más pide esa presea es el pequeño Luis, hijo del volante olimpista.
Luisito es tímido frente a la cámara, pero cuando el lente no lo capta, parece huracán. “Así era el papá, viera qué tremendo”, dice doña Delia, madre Luis Fernando Garrido.
“Estoy emocionada porque Luis me puede traer otra medalla de campeón. Me siento muy feliz porque va para adelante en su carrera”, relata, mientras el pequeño Luisito corretea de un lado a otro junto a algunas primitas.
El volante merengue es de origen muy humilde. Su madre recuerda cómo le decía en sus inicios de futbolista: “Ay, ‘negro’, a vos como que esa pelota te va dar de comer que la andás de un lado para otro”. Ahora está agradecida que no soltara el balón y que su hijo persiguiera sus sueños.
SU ADORACIÓN
Yoselyn es la pareja de Luis Garrido y la madre de Luisito. “Su adoración es el niño. Cada vez que viene a la casa no para de jugar con él. Luisito lo ve en la televisión y dice que ahí está su papá”, comenta.
Ella también confiesa que su pequeño es gran admirador de Ramiro Bruschi. “Siempre le dice a Luis que lo quiere conocer. Bruschi y su papá son sus preferidos”, señala.
Garrido espera no defraudar a su pequeño. Luisito ya tiene colgada una medalla de campeón que ganó su papá, pero quiere y exige la otra. Vaya responsabilidad.