Billy no lo podía creer. “Llegamos juntos a México, caminamos muchos kilómetros, pero migración me agarró. él logró escapar de las autoridades sólo para ir a caer en las garras de esos asesinos”, relató un joven hondureño que se salvó de la masacre de Tamaulipas el 24 de agosto.
Billy, quien viajaba “mojado” rumbo a Estados Unidos en busca de una mejor vida, lamentó ayer al mediodía junto a los familiares, amigos y autoridades el regreso al país de los 16 cuerpos de hondureños asesinados en México, junto a otros 56 emigrantes de Centro y Sudamérica, a manos de los Zetas.
Los compatriotas fueron recibidos con honores. Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Mexicana aterrizó a las 11.40 am en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa. Los cadetes de la Academia Militar fueron bajando los féretros y los colocaron bajo unas carpas frente a la Fuerza Aérea Hondureña en la misma terminal.
El presidente Porfirio Lobo encabezó la ceremonia de recibimiento, el canciller Mario Canahuati y otros funcionarios del Gobierno lo acompañaron.
Las palabras del presidente Lobo fueron cortas, con el afán de respetar el dolor de las 16 familias presentes.
SOBREVIVIENTE HONDUREÑO
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reveló que además del inmigrante ecuatoriano también sobrevivió un hondureño, por lo que el Gobierno de Honduras calificó de “irresponsable” al mandatario del país andino, por revelar que una segunda persona sobrevivió a la matanza.
“Lamentamos la irresponsabilidad con que esta noticia salió al aire, particularmente porque un alto dignatario debería de darse cuenta cuándo debe hablar, cuándo debe ser prudente y cuándo sus palabras ponen en riesgo la vida de las personas”, dijo el canciller Mario Canahuati.
Entre los asesinados por el grupo narco terrorista Zetas también hay 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos y un brasileño ya identificados.
Los immigrantes viajaban por territorio mexicano en un camión hacia la frontera con Estados Unidos cuando fueron interceptados por miembros del cartel de ‘Los Zetas’, que los llevaron a una hacienda de Tamaulipas, donde los fusilaron, según un sobreviviente ecuatoriano.
CUATRO CADÁVERES NO SON COMPATIBLES
El momento más duro fue cuando los forenses iniciaron su trabajo. Uno de ellos utilizaba una sierra para abrir los cuerpos ubicados a 200 metros de los familiares, eso causó pavor entre los asistentes.
Medicina Forense realizó pruebas de ADN para comprobar el parentesco con los familiares. Una hora después conocieron los resultados.
El Diario La Prensa reportó ayer en su página web que “cuatro cadáveres de 16 no son compatibles”.
Se trata de Pedro Rubio García, William Ortez Benítez, Eredis Ayala y Carlos Espinoza. Luis Rubí, fiscal general de la República, informó que los cuerpos serán trasladados a la morgue.