No Todo es Futbol

Jimena González, la fondista hondureña que sueña con Río de Janeiro

Es la historia de la mejor fondista de Honduras, quien actualmente no tiene trabajo y vive de una beca.

2015-09-12

Se levanta todos los días a las 3:30 de la mañana, se pone sus tenis y sale a correr, es parte de su vida. No tiene trabajo y vive con lo que gana en cada carrera los fines de semana y todo lo hace porque desea cumplir su sueño de participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.


Es la historia de Jimena González, la mejor fondista hondureña que tiene como objetivo llegar a las olimpiadas en la maratón de 42 kilómetros. Para clasificar tiene que hacer un tiempo de dos horas con 42 minutos y eso no es nada fácil.


“Mi tiempo está en tres horas con 21 minutos y mi reto es bajarlo a tres horas, me pondré a prueba el 29 de noviembre en la maratón de Panamá que es una competencia oficial. Para clasificar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro necesito hacer un tiempo de dos horas con 42 minutos, es bien difícil, pero soñar no cuesta nada y lo voy a intentar”, informó González.


“Para lograrlo tengo que trabajar fuerte, pero también le pido al Comité Olímpico que me pongan un entrenador, porque tengo dos años sin tenerlo, entreno gracias a un técnico colombiano que me pasa los planes de entrenamiento por medio del internet. Sin duda es difícil practicar sola”, contó con una tristeza.

CORRE POR UNA PASIÓN
Jimena empezó a correr desde que tenía 12 años en Nicaragua, país donde vivía porque su madre se había casado con un hombre de esa nacionalidad. Desde su comienzo lloró porque nadie confiaba en ella, pero por su voluntad se convirtió en una campeona nacional.

“Frente a mi casa había un campo de béisbol y un cubano entrenaba un grupo de niños para que fueran atletas, a los tres meses me corrió, me dijo que no servía y que buscara jugar baloncesto o bailar. Me puse a llorar me dijo que me quedara para ayudarle a darle agua a los demás niños', contó.

Agregó sobre el tema. 'Esas palabras me dolieron y con apenas 12 años pensé que tenía que demostrarle que estaba equivocado. Pasaron dos años y nunca podía ganar nada, pero después empecé a ganar medallas en los 100 metros y poco a poco fui hasta llegar a los 42 kilómetros”, recordó.

VENCIERON EL CÁNCER
Jimena no vive con tranquilidad económica y con sus triunfos en las carreras y una pequeña beca de menos de mil lempiras le alcanza para sobrevivir, pero cuenta que lo más duro que ha vivido ha sido la enfermedad de su madre Julia Amanda González.

“Mi vida es linda, sobre todo porque mi madre es una vencedora del cáncer en el útero, ella tuvo esa enfermedad durante tres años”, compartió. “Fue lo más duro, tuve que empezar a trabajar para ayudarle, lo importante fue que logramos que se recuperara gracias a Dios”.

Jimena ahora entrena fuerte porque su sueño es llegar a los Juegos Olímpicos. “Estar en Río de Janeiro sería lo mejor de mi vida, el máximo sueño hecho realidad”, cerró.

|