Internacionales
2012-07-02
El mejor recuerdo que Ana Joselina tiene de la natación es parecido a un espectáculo.
“La gente estaba parada aquí junto a la malla, gritaban mi nombre, había banderas... y esto se parecía más a un concierto o un partido de fútbol. Fue para los IV Juegos Deportivos Centroamericanos en 1990. Recuerdo que esa vez gané cinco medallas de oro”, dijo con la mirada puesta en esa época.
22 años después, Ana Joselina (ahora de 40) está en la alberca que le vio crecer como nadadora, solo que ahora en calidad de campeona mundial. Tiene el semblante de mujer madura y admirable apegada al deporte, pero con el galardón de ser la primera hondureña en colgarse medallas de oro ganadas en el Campeonato Mundial Master de la FINA 2012, celebrado en Roma.
Abrimos las puertas de la actualidad de Ana Joselina y encontramos sorpresas agradables.
Estoy ante una campeona del mundo y me parece increíble que lo haya logrado... ¿Qué se siente tener ese título?
Todavía yo no me lo puedo creer, cuando me enviaban los mensajes por Facebook como campeona del mundo, no me lo podía creer. Me parece que es un sueño lo que estoy viviendo. Regresé a nadar hace un año y medio y lo hice porque una amiga mía de Costa Rica lo hizo y le había ido muy bien. Ganó bronce. Yo pensé que si ella podía hacerlo, igual yo.
Un costarricense aseguró que los hondureños no sabíamos lo que usted había ganado en ese master. ¿Lo considera así?
Yo también no sé cuál es la magnitud de estas medallas. Es un Mundial. Hay nadadores importantes, hay hits importantes, uno se puede encontrar con campeones olímpicos, panamericanos, europeos... Creo que sin entrenar, no hubiese llegado entre las primeras diez.
¿Es cierto que es más difícil ganar un master que otra competencia olímpica o de cualquier naturaleza?
Hay que recordar que a la edad en que se participa en un master, es más avanzada. El cuerpo cambia, no hay la misma resistencia ni la fuerza, ni el tiempo para dedicarse a entrenar. Tengo mis hijas, mi trabajo, soy presidenta del Club Tiburones... y tengo muchas otras cosas que hacer. Quisiera ser como Dara Torres (5 veces campeona olímpica de Estados Unidos) que se dedica a eso, le pagan para eso, pero aquí no se puede hacer. Por eso es difícil hacerlo a esta edad.
Cuando se da cuenta que va a competir contra Claudia Poll, ¿qué se viene a su mente?
Fue como un flashback de cuando yo competía contra ella. Tenían otro nivel, tenían mejor preparación, mejor apoyo. Salían a competir a todos lados. Mientras nosotros en Honduras competíamos a nivel de Centroamérica, ellas iban a mundiales, a Europa... Al verla recordé y solo pensé que me tocaba con ella, además por el hecho de ser muy alta, se cree que puede tener cierta ventaja. Yo había entrenado para esta competencia, esperaba tener un buen resultado y al final se dio el primer lugar.
¿Qué recuerda con más agrado, las medallas centroamericanas o las de este master?
Son distintas etapas. Mi mejor competencia y en la que me sentí muy feliz fue para los IV Juegos realizados aquí en Tegucigalpa. En esta piscina parecía que había un concierto. La gente estaba pegada a las mallas, fue la única vez que vi esta piscina llena de esa forma. Gané cinco medallas de oro con cinco récords centroamericanos y en mi país, esa fue la competencia más grande en mi carrera. Gané Centroamericanos y Centroamericanos del Caribe... pero en esta nueva etapa igual me siento bien, aunque no he estado nadando para ser la mejor de Centroamérica. Ha sido un proceso agradable y muy bonito con mi entrenador Luis Pastrana.
¿Cuál fue la medalla más emocionante en este Mundial?
La de 100 libres fue la más emocionante por haber sido la primera, porque estaba clasificada en quinto lugar y nunca pensé que iba a ganar medallas. Pensé que podía ganar un tercer lugar, pero cuando llegué allá, mi esposo me ayudó y me motivó para que ganara. Despertó en mí el deseo de buscar, con todo, desde el inicio, los primeros lugares. Quedé a centésimas del mejor tiempo de toda mi vida, para mí fue algo bien emocionante.
40 años, aunque parece de 20 y ahora campeona del mundo, ¿se siente plena?
Me siento plena y llena en todo aspecto, como esposa, como mamá, como mujer, como atleta. No podría estar pasando una mejor época en mi vida, que lo que estoy haciendo ahora. A veces creo que me tardé mucho en volver a nadar.
¿Emocionante recibir las medallas como campeona del mundo, ahora con sus hijas y su esposo como aficionados?
Ellos son mis fans especiales. Apoyo a mis hijas en sus competencias. Me sentía especial en este torneo porque ellas estaban pendientes de mí, no pude llevar a mi entrenador porque no conseguí patrocinio. Ellas me hacían masajes, mi esposo en la parte motivacional... Fue un viaje especial e inolvidable.
Haga memoria de su participación ahora con Tiburones en el Centroamericano de Equipos Campeones, en El Salvador...
Fuimos el equipo campeón centroamericano. Tuvimos una situación difícil en ese torneo porque mi hija estuvo hospitalizada durante todo el campeonato, gracias a Dios mi esposo estuvo con ella todo el tiempo, no era nada grave, pero debía estar hospitalizada. Entonces mi esposo comprendió que el equipo me necesitaba y me apoyó al máximo. Al final, gané varias medallas y obtuve un segundo lugar centroamericano.
¿Por qué la natación ha dejado de ser el deporte poderoso de los años 90...?
Primero por la falta de apoyo del Gobierno. La piscina olímpica creo que tiene muchos años... es la única que tenemos en Tegucigalpa.
En San Pedro Sula hay más piscinas, pero creo que la escasez de ayuda es lo que ha provocado ese bajón. El Gobierno no apoya al deporte y las federaciones se preocupan solo por cumplir con los campeonatos nacionales. Se cumple un requisito y no nos esforzamos por hacer más grande este deporte. Eso he hecho en Tiburones y si no me permiten llegar a la federación, lo voy a hacer desde mi equipo. Primero ganamos torneos nacionales, ahora centroamericanos y queremos más.
¿Y su hermana Claudia sigue nadando?
Ahora vive en Boston. Ella no sigue nadando, a veces hace triatlón. Tiene un niño de dos años y debe cuidarlo, pero es probable que vuelva a hacerlo...
¿Qué le dijo de sus logros?
Estaba muy emocionada y me dijo que sentía que le iban a dar ganas de volver a nadar. Le dije que podía hacerlo porque en Estados Unidos podía tener mayores facilidades, aunque debe buscar competencia a nivel de master.
¿Estamos en un país en el que importan más la política y otras cosas antes que el deporte?
Estamos en un país donde el deporte debería ser lo más importante. Tengo a mis hijos practicando deportes porque quiero que se desarrollen en un ambiente sano. Cuando una persona no tiene nada que hacer, solo piensa en picardías y maldades, si se mantiene ocupada a la juventud, lo mejor que pueden hacer es practicar deporte. Lamentablemente en este país no lo apoyamos.
La solicitud de una campeona mundial a los que pueden cambiar algo por medio del deporte, ¿cuál sería?
Se les pide que apoyen a los deportes. No que aparezcan como que están donando a haciendo algo, necesitamos que apoyen a las disciplinas deportivas. Necesitamos más instalaciones, dinero para equipo... no queremos propaganda de lo que pueden hacer, se requiere de ayuda.
¿A quién le dedica estos logros mundiales?
A mi familia, a mi esposo, a mis hijas, a mi mamá, hermana, suegros, a Tiburones, a mi entrenador... es una lista grande.
Luego hablamos de varios asuntos. Por ejemplo del poco apoyo recibido para realizar el viaje, de los valores que hay en el país, de las necesidades... y de la natación como una disciplina que puede promover mejores valores y ciudadanos en el país.
A un lado de la piscina la esperaban unas chiquillas que buscaban tomarse una foto con la campeona mundial. Accedió con gusto... La sonrisa en su rostro evidenciaba sencillez y humildad, a pesar de haberse convertido en una de las mejores del planeta. Todo un ejemplo.