Este niño, que habla sobre su experiencia personal con juguetes y videojuegos de todas las marcas, ha empezado a ganar una enorme cantidad de dinero por publicidad en sus videos.
Según sus familiares, el pasatiempo de Evan deja aproximadamente un millón de dólares cada año, lo que ha llevado a sus padres a montar una gran estrategia de ventas de publicidad.
Lo que empezó como un juego en el popular canal de videos, se convirtió en todo un negocio que llamó la atención de grandes marcas y empresas, que buscan que Evan hable bien de sus productos.
Marcas como Lego, Angry Birds y Disney, entre otras, han aparecido en los videos de este niño que superan las 700 mil visitas diarias.
Hasta ahora, el canal cuenta con más de 100 videos publicados y miles de personas que le piden realizar videos sobre diversos productos para niños y jóvenes.