La interrogante sobre el futuro del mariscal de campo Tony Romo, de los Cowboys de Dallas, quedó despejada este viernes cuando el entrenador en jefe del equipo tejano, Jason Garrett, informó que el atleta fue operado y será baja por lo que resta de temporada.
Romo no podrá jugar este domingo el decisivo partido que los Cowboys deben disputar ante los Eagles de Filadelfia y en el que se decidirá al campeón de la División Este de la Conferencia Nacional (NFC) de la NFL.
Romo fue sometido a una intervención quirúrgica de la espalda, sufrida el pasado domingo durante el partido que el equipo de Dallas disputó ante los Redskins de Washington y ganó a domicilio 23-24 con pase de anotación en el último minuto de Romo.
“El procedimiento se llevó a cabo esta mañana. Creemos que la cirugía salió bien. Tony deberá ser capaz de venir a casa hoy mismo y comenzar su rehabilitación”.
El mariscal reserva Kyle Orton será el titular de Dallas, mientras el recién adquirido Jon Kitna estará en la banca.
Romo, que recibió una inyección de epidural el pasado lunes por hernia discal en la espalda, termina la temporada con 3.828 yardas y 31 anotaciones.
Romo ha jugado con dolor innumerables ocasiones durante su carrera, incluyendo múltiples semanas con fisura de costillas y un pulmón perforado en 2011.
Albert Breer de NFL Media informó que el tiempo de recuperación de Romo podría ser alrededor de cuatro meses, de acuerdo con una fuente de los Cowboys. Garret no dio una fecha de recuperación del jugador e indicó que la cirugía de esta ocasión no tenía que ver nada con la que tuvo hace más de ocho meses.