Internacionales
2012-11-24
Pese a convertirse en la estrella del triunfo de los Oklahoma City Thunder frente a Los Ángeles Clippers (117-111), Kevin Durant también tuvo sus errores y fue precisamente un pase suyo que no encontró receptor el que provocó que el balón golpeara a un aficionada que seguía el choque a pie de pista.
Ni corto ni perezoso, el alero, que acabó con 35 puntos en su haber, se acerco a la señora, ante la que se disculpó con un beso.