Tiger Woods declaró ante las autoridades estadounidenses por su relación con el médico canadiense Anthony Galea, acusado de usar la hormona del crecimiento en sus tratamientos.
El actual número uno del mundo prestó declaración hace una semana en Orlando. El golfista, que no está acusado de ningún delito, reconoció recibir tratamiento por una lesión en su rodilla, pero no el haber tomado alguna de las sustancias prohibidas. Woods se une así a una larga lista de deportistas, la mayoría de ellos estadounidenses, que se han visto relacionados con el doctor Galea.
El caso Galea, destapado por el The New York Times el pasado año, comenzó en septiembre de 2009, cuando una asistente del doctor fue detenida en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, acusada de traficar hormona del crecimiento humano a territorio estadounidense.
Además del golfista, Dara Torres, medallista olímpica de natación y Alex Rodríguez, estrella de béisbol de los New York Yankees, han sido otros de los deportistas que se han visto investigados.