¿Por qué se anuló el gol de Noruega y se repitió un córner frente a Inglaterra?
El árbitro francés, Clément Turpin, anuló el gol de Noruega tras revisar el VAR porque Haaland cometió falta antes de que se moviera la pelota en un tiro de esquina.
El Mundial 2026 volvió a dejar una acción que generó debate a nivel internacional, luego de que se aplicara una nueva interpretación del reglamento durante el partido entre Inglaterra y Noruega en Miami.
El árbitro francés, Clément Turpin, con apoyo del VAR, ordenó repetir un saque de esquina tras detectar una infracción cometida antes de que el balón estuviera en juego.
La jugada se produjo cuando el delantero noruego Erling Haaland cometió una falta sobre el mediocampista Elliot Anderson dentro del área antes de la ejecución del tiro de esquina. Aunque la acción pasó inadvertida en un primer momento, el desarrollo de la jugada terminó con el balón en el fondo de la red.
Tras la revisión en la cabina del VAR, el cuerpo arbitral determinó que la infracción había ocurrido antes del cobro del córner, por lo que el gol quedó invalidado. En lugar de reanudar con un tiro libre o anular únicamente la anotación, el árbitro decidió retroceder toda la acción y ordenar la repetición del saque de esquina.
Erling Haaland de Noruega disputa el balón con Ezri Konsa (i) y John Stones de Inglaterra durante el partido de cuartos de final del Mundial de la FIFA.
Esta disposición corresponde a una nueva aplicación reglamentaria implementada en el Mundial 2026, que establece que si existe una infracción antes de que el balón entre en juego y la jugada termina en gol, el tanto no será validado y la acción deberá reiniciarse desde el mismo córner.
La medida busca garantizar que las acciones previas a la ejecución de un balón detenido sean sancionadas correctamente cuando tengan incidencia directa en una anotación, reforzando el papel del VAR en este tipo de situaciones específicas.
Sin embargo, la norma no se aplica en todas las jugadas. Su utilización está limitada exclusivamente a los casos en los que la secuencia finaliza con un gol, evitando revisiones innecesarias en acciones que no modifican el marcador.
La decisión abrió nuevamente el debate sobre la influencia del videoarbitraje en el fútbol moderno, aunque desde el punto de vista reglamentario la resolución fue considerada correcta bajo las nuevas directrices adoptadas por la FIFA para esta Copa del Mundo.