Blog de Gaspar Vallecillo: La deuda pendiente con el fútbol hondureño con las nuevas generaciones

El entrenador y escritor Gaspar Vallecillo es contundente: hay una deuda pendiente con el fútbol hondureño.

Duelo entre Olimpia y Upnfm en la final de reservas U-18. Foto: Archivo
Duelo entre Olimpia y Upnfm en la final de reservas U-18. Foto: Archivo */ �
Redacción

Dedico este texto a mis amigos, a mis colegas y al fútbol hondureño.

Tenemos pendiente ofrecer lo máximo por nuestro fútbol, profesionalizar esta actividad, encontrar realmente todos nuestros errores y potencializar las virtudes de aquello que intentan y que hacen de futbolistas. La organización de un deporte multifactorial como el fútbol pasa por la distribución decidida y eficaz de todo el sistema del fútbol base, del fútbol amateur, del Torneo de Reservas como corresponde, de la Liga Nacional y de todas las estructuras que corresponden a las selecciones nacionales y de la Selección Nacional.

El fútbol es un juego hipercomplejo, socialmente envolvente, no lineal, y que busca en la formación de aquellos que lo practican, a mentores que los puedan orientar por buen camino. Seguramente la necesidad imperiosa de tener en el fútbol base a formadores capacitados para asimilar la complejidad del juego, de tratar de hacer los niños y jóvenes que se relacionen con la misma complejidad, nos brindará la oportunidad de comprender porque el juego es no lineal y como la sociedad más el entorno condiciona la naturaleza del niño que juega.

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Mencionamos contextos y complejidades; pero debemos facilitarles la practica del fútbol a los niños, jóvenes y profesionales; por la simple razón que necesitan de las mejores condiciones para desarrollar de mejor forma su talento. En las dos principales ciudades del país hay muy pocos campos de fútbol que reúnan las condiciones necesarias para jugar este juego y mucho menos los estadios profesionales. Hago un llamado a enérgico a los clubes, que aún no han invertido en centros de alto rendimiento, que busquen alianzas con empresarios, el mejor negocio en el fútbol es invertir en el futuro.

Tenemos que desarrollar un semillero base, que pueda adquirir principios de juego, que puedan comprender, interpretar y ejecutar, se deben seguir educando a entrenadores nacionales como se está haciendo hasta ahora, el fútbol en otras latitudes avanza sin parar, nosotros como comunicadores del juego también debemos estar a la vanguardia, impulsar un pensamiento crítico, orientar a las nuevas generaciones de aficionados a dudar y conocer sobre el juego.

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Hemos equivocado el camino y en ese andar tuvimos mucha suerte de clasificar a tres copas mundiales, el azar ha sido muy bueno con nosotros, sí, porque la histórica dejadez con el deporte que más amamos nos ha demostrado, que en nuestro producto futbolístico hay muchísima calidad, pero sin ser gestionada en condiciones favorables.

Tenemos una deuda pendiente con el fútbol hondureño, lo tenemos en el olvido y no es cambiando proyectos cada cuatro años que vamos a solventarla. La única forma es interesarnos desmedidamente por los que juegan e invertir considerablemente en su futuro.