José Mourinho se pronunció sobre lo ocurrido esta noche en el Estadio Da Luz de Lisboa cuando el partido Benfica-Real Madrid se detuvo hasta 10 minutos luego de que Vinicius denunciara presuntos insultos racistas por parte del argentino Gianluca Prestianni.
El técnico portugués revela la charla que tuvo con Vinicius, autor de un golazo para el triunfo de los blancos, que luego derivó el escándalo.
"Le dije: 'has marcado un gol de otro mundo, ¿Por qué lo celebras así?'. ¿Por que no lo celebra como lo hacía Di Estefano, Pelé, Eusébio? ¿Por qué lo celebra así? Es la única cosa que no me entra", dijo Mourinho en la rueda de prensa posterior al partido.
Vinicius marcó el único tanto del encuentro a los 50 minutos del segundo tiempo, con un derechazo al ángulo y lo celebró bailando junto al banderín. Esto provocó la furia de la afición local y el árbitro lo advirtió con cartulina amarilla.
Acto seguido, Prestianni le dijo algo tapándose la boca y 'Vini' denunció que le había insultado, con lo que el colegiado activó el protocolo antirracismo.
Ante esta situación, Mourinho señaló que habló con Vinicius y con Prestianni y que cada cual le dijo una cosa diferente, por lo que ha optado por "ser equilibrado" y apuntó que hay que señalar que "en este mundo del fútbol son cosas que ocurren en el campo".
También fue consultado por su charla con Álvaro Arbeloa: "He tratado de ser más equilibrado que Álvaro y Kylian. No quiero decir que Vini es un mentiroso y el mío un chico increíble (...) Hablé con Álvaro antes de saber que había un problema. Era para decirle que por qué hace el tonto (Vinicius) después de marcar un gol increíble".
Sobre el encuentro, el entrenador apuntó que hasta el gol pudo verse "un buen partido" con un Benfica que entró "muy bien y fuerte", aunque a partir del minuto 30 el Real Madrid mostró su personalidad y comenzó a darle la vuelta a la situación.
"En la segunda parte, intentamos hacer lo mismo que en la primera, Vinicius marcó el gol y después se paró el juego, no hubo más juego", resumió.
APUNTA CONTRA EL ÁRBITRO
Mourinho fue expulsado del campo tras recibir una tarjeta roja por protestar tras una falta a Richard Ríos, por lo que no se sentará en el banquillo del Bernabeu la próxima semana en el partido de vuelta.
Opinó que esto "no va a tener un gran impacto", aunque reconoció que va a suponer una limitación y tendrá que confiar en los jugadores y sus asistentes.
"Me expulsan porque he dicho una cosa que es muy obvia. El árbitro tiene un papel que dice que Tchouaméni, Huijsen y Carreras no pueden ver la amarilla. Tengo 1.400 partidos con el culito en el banquillo y sabía a quién podía sacar amarilla y a quién no. Sabemos cómo funciona esta cosa. El Madrid ha merecido la victoria", explicó.
Por último, Mourinho dijo que "no es necesario" un milagro para remontar la elminatoria. "Hace falta hacer un gran partido y que el Madrid no lo tenga", sentenció.