Diez Gaming

[Reseña] Metal Max Xeno Reborn, una extraña odisea apocalíptica que combina Mad Max y Seek and Destroy

El título se balancea entre ser un juego de exploración, de conducción, de estrategia y de supervivencia.

2022-06-21

Plataforma reseñada: PlayStation 4

Tratar de hacer varias cosas al mismo tiempo puede resultar en que no se logre hacer ninguna de haces cosas, o al menos no de la forma en la que esperamos. Pero antes de indagar más en ese asunto, es justo que entremos en contexto acerca del desarrollo de Metal Max Xeno Reborn y lo que implica que este juego se haya estrenado en esta parte del mundo.

La saga de Metal Max se compone de una serie de RPG de acción apocalíptica, y puedes estar tranquilo o tranquila si jamás escuchaste de estos juegos, pues es de esas sagas que nunca lograron escapar de Japón, y no llegaron a América, por lo que son contados aquellos jugadores que la conoce. En 2018, Metal Max Xeno se estrenó para PlayStation 4, pero el resultado no fue el esperado.

Por ello, el estudio desarrollador, Kadokawa Games, que fue uno de los desarrolladores originales, junto con Cattle Call y 24Frame, decidió, por su cuenta, rehacer el juego nuevamente, como una especie de remake que estaría más orientado al público americano, aunque tratando de no cambiar demasiado de la esencia original del juego, la cual es el combate de vehículos en tiempo real por turnos.

Exploración en vehículo armado. El juego cuenta con un ciclo de día y noche.

Así llega nuevamente a PlayStation 4 y PC el juego Metal Max Xeno Reborn, que cambia varios aspectos visuales, pero mantiene intacto su gameplay. Se trata de un juego en el que nos encontramos en un mundo apocalíptico, donde el mundo está completamente cubierto de una espesa arena, y la única manera de trasportarse de un lugar a otra es usando tanques y vehículos de guerra, pues los caminos están, además, repletos de monstruos.

Entonces, primero lo primero, el juego cuenta solamente con una opción de idioma, algo lógico, puesto que fue concebido inicialmente para no salir de Japón, por lo que este ―el japonés― es el único idioma de audio, para aquellos pequeños diálogos con los que cuenta el juego. Y está subtitulado en inglés, la única opción de subtítulos disponible, por lo que, desde ahí, el juego ya pierde una gran parte del público.

El juego inicia de una forma tan automática, que da temor. Sin explicaciones, sin contexto, sin trasfondo. En una auténtica situación de “¿quién soy y qué hago aquí?”, pero no porque así lo dicte la historia, sino porque el juego no se molesta en explicarlo. Deberemos, entonces, adivinar los controles y lo que debemos hacer, lo cual, sí, en su defensa resulta intuitivo, pero no lo sería para todo el mundo, lo afirmo con seguridad.

Apuntado manual del tanque.

Para los jugadores que no estén acostumbrados a los ARPGs japoneses de combates por turnos, puede que este juego no resulte satisfactorio o incluso interesante en absoluto, pues presenta un estilo de combate en vehículos en el que debemos recibir y dar un golpe, sucesivamente. Existe la posibilidad de que este tipo de juegos no lleguen frecuentemente a América y lamentablemente Kadokawa Games lo aprenderá por las malas.

Y no es que el juego no cumpla con su cometido, al contrario, lo hace, decentemente. Solo es que no es el tipo de juegos que un occidental compraría. Especialmente hoy en día donde las historias comienzan a valorarse más que en años anteriores. Metal Max Xeno Reborn ignora casi por completo su trama y la lógica de su propio mundo para concentrarse casi enteramente en la personalización y mejora de vehículos.

Es obvio que el eje principal del juego son los combates, y en este sentido ―como se mencionó con anterioridad― el juego cumple decentemente, pues las variaciones y armas que podemos implementar a nuestro tanque hace que los combates contra los diversos monstruos sean, de alguna forma, más dinámicos y entretenidos, como en cualquier ARPG.

Exploración a pie. También podremos combatir con los monstruos fuera del tanque.

La exploración, por su parte, en busca de estas mejoras para el tanque, se puede hacer desde el propio vehículo o pie, donde también deberemos hacer frente a las amenazas con armas más pequeñas, aunque, como no es este el enfoque principal del juego, a menudo el combate a pie queda relegado a un segundo, tercero o hasta cuarto plano, en beneficio del combate en vehículo.

Ni hablar de los NPCs que encontramos en la base o en otros lugares, cuyo aporte al juego es mínimo ya que la interacción con el jugador se limita a simples diálogos o, a menudo, a explicar algunas cosas sobre este mundo, que de no ser por ellos, sería completamente desconocido para nosotros, pues el juego no se esfuerza en darnos a entender mejor lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.

Las traducciones son un poco extrañas. Informales.

En conclusión, Metal Max Xeno Reborn, como ARPG de combates por turnos, cumple con lo promete, ofreciendo variedad en la personalización del vehículo. Pero falla gravemente en su presentación, desde la concepción de su propio universo, hasta en lo más básico, ¡que es enseñar al jugador cómo se juega! Tiene sus puntos positivos, tiene sus puntos negativos. Un completo 50/50.

[Reseña] Metal Max Xeno Reborn, una extraña odisea apocalíptica que combina Mad Max y Seek and Destroy