Carlos "Mango" Sánchez: “No me ha pesado la camisa de los equipos grandes”

El defensor hondureño que milita en el Vida concedió una entrevista a DIEZ en donde habló ampliamente de sus últimos años de trayectoria y a su actualidad en el Vida.

Carlos 'Mango' Sánchez posando para el lente de DIEZ durante la entrevista. Foto: Edgar Witty
Carlos 'Mango' Sánchez posando para el lente de DIEZ durante la entrevista. Foto: Edgar Witty *
Por Edgar Witty

Carlos “Mango” Sánchez, futbolista oriundo de Samar, El Negrito Yoro se abrió paso como futbolista profesional en el Platense, pero no logró debutar en la primera división hasta su llegada al Marathón el 13 de marzo del 2011.

En los últimos años de su carrera vistió la camiseta de Marathón, Real España y Motagua, pero fue en Honduras Progreso en donde se consagró denotando lo mejor de sí consiguiendo un ascenso con Wilmer Cruz y título bajo el mando del entrenador Héctor Castellón.

Al paso del tiempo vive una realidad diferente. Después de ser considerado uno de los mejores fichajes del Motagua, pasó desapercibido y de momento en su nueva etapa en el Vida ha comenzado a resurgir denotando un gran nivel siendo titular en el equipo de Fernando Araújo.

Hoy lo tenemos en entrevista con nosotros en donde además, guardó lugar para remembrar en sus inicios y el rol que jugó su madre en su vida siendo apenas un cipote.

¿Qué tal el cambio de Tegucigalpa a La Ceiba?

La verdad que bien, contento porque desde que llegué he tenido el apoyo del cuerpo técnico y de mis compañeros, eso es importante para el tema de adaptación del equipo. Ahora solo toca de ir mejorando y lograr los objetivos.

¿Usted pidió su salida de Motagua o fue movimiento entre directivos?

Fernando Araújo se interesó en mis servicios, me llamó para venir a aportarle al equipo. Me gustó el proyecto que tiene el Vida, desde el torneo anterior viene peleando cosas importantes, yo quise ser parte de ello.

Llegaste como uno de los mejores fichajes en Motagua… ¿por qué no te consagraste?

Pasa por decisiones técnicas, uno trata de ser profesional en todo lo que hace, me esforcé en los partidos en que jugué, lo demás depende de las decisiones técnicas, pero cuando una puerta se cierra es porque hay algo mejor viene y en el Vida estoy recuperando mi nivel.

¿Sientes que no fuiste del gusto de Diego Vázquez?

No, más que todo por la competencia. Omar Elvir es un gran lateral y cuando juega es constante por eso las oportunidades son pocas. Para Diego Vázquez él era su titular, ahora que estoy en vida gozando de confianza del profesor me motiva para seguir creciendo.

¿Alguna noche te arrepentiste de irte a Motagua?

Uno siempre quiere jugar, pero son decisiones que uno toma. Al final estoy agradecido por Motagua porque me abrió las puertas, estoy contento de haber sido parte en dos de sus campeonatos.

Muchos no aceptan el rol de ser suplentes, pero en tu caso cómo lo tomabas

Siempre hice mi mejor esfuerzo para cuando las oportunidades llegaran, en los partidos (con Motagua) daba el máximo de mí, pero siempre queda esa bronca porque sientes que puedes dar más. Estoy agradecido con él porque me dio la oportunidad de ir a Motagua. Estuve en dos finales de Liga de Concacaf, así que son cosas positivas en mi carrera, pero siempre quedas con ese malestar de poder aportar más.

Tu periodo en Marathón fue corto. ¿Qué puedes puede reflexionar de eso?

Cuando llegué a Marathón estaba joven y a veces la inmadurez te pesa cuando no tienes experiencia. Estuve dos años, pero al final no seguí por temas económicos que no me parecieron. Luego llegué a Honduras Progreso e hicimos cosas importantes desde el ascenso hasta ganar un título.

¿Pediste más sueldo?

A veces uno no está de acuerdo en algunas cosas y toca buscar en otro lado lo que uno pretende, lo logré en Honduras Progreso; y más que todo jugar, porque uno sacrifica cosas por querer jugar. Estoy contento porque al final sirvió para bien.

Ver: Fernando Araújo le da la bienvenida a Ovidio Lanza

Arriesgaste todo… en cierta forma cambió tu vida futbolística

Es difícil ir de primera a segunda, pero arriesgué y los resultados fueron buenos. Me empecé a consolidar como futbolista profesional demostrando cosas importantes. A Honduras Progreso le tengo mucho cariño.

¿No te ha pesado la camisa de los equipos grandes en donde has estado?

No, la gente a veces dice -te pesa la camisa-, pero a veces es más fácil jugar en equipos grandes que en equipos pequeños porque tienes jugadores de calidad y es más sencillo, pero las oportunidades no son al cien por ciento. Ahora que estoy en el Vida estoy contento porque estoy jugando y siendo feliz.

¿Cuál ha sido la mejor versión de Carlos Sánchez?

Fue cuando estuve en el proceso junto al profesor Jorge Luis Pinto en la selección de Honduras, además en Honduras Progreso quedamos campeones, es una de las etapas más bonitas que he pasado. Ahora mi etapa en el Vida es importante, linda, un nuevo reto que estoy cumpliendo acá, vamos a trabajar para poner este equipo en los primeros lugares y pelear el campeonato.

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¿Cuál es la historia de Mango Sánchez en sus inicios en el fútbol?

Siempre tienes que sacrificar cuando tienes una pasión por algo, debes hacerte el fuerte. Creo que la mayoría que hemos jugado, no vinimos de cuna de oro, hemos luchado, trabajado y sacrificando varias cosas. He logrado muchas de las cosas que me he propuesto, espero seguir cumpliendo más sueños.

¿Cómo hacías para pagar tus pasajes diarios para entrenar?

Pasé muchas veces en que no había para pasajes, pero allí nos la jugábamos de jalón. El hambre de triunfar y tener una carrera futbolística siempre está. Mi madre siempre estuvo al pendiente, dejaba de hacer muchas cosas para darme pasaje para entrenar, son cosas que uno nunca olvida. Aunque sea de prestado allí estaba para que pudiese ir al entrenamiento. De mi padre cuando necesité de él siempre estuvo allí.

¿Alguna promesa cumplida a tu madre?

Mi promesa cumplida a mi madre siempre fue que cuando yo fuera profesional, el dinero de la comida nunca iba a faltar en la casa. Hubo un momento cuando estaba joven que dependía de mi madre, a ella le tocaba trabajar para que pudiera tener el pan de cada día en mi hogar. Así que le dije que nunca iba a faltar, hasta ahora no le he fallado.

¿Cuál sería tu consejo para los jóvenes?

Siempre tuve esa hambre de éxito, es importante no perder el hambre de ser alguien en la vida y a pesar de las dificultades eso siempre estuvo allí. Que persigan sus sueños, todo camino al comienzo es difícil y a muchos de nosotros que hoy somos profesionales nos ha costado en el inicio sacrificar muchas cosas, pero nunca hay que perder la fe. Cuando Dios ve que tú te sacrificas, Él está con uno. Cuando no pierdes el enfoque y el hambre de los sueños, después te premian.

¿Qué visualizas para tu futuro lejos de la cancha?

Ahora no pienso en eso porque lo veo lejos. Estoy más enfocado en mi momento y mi presente es Vida, quiero dar el máximo, ponerlo en los primeros lugares y porqué no darle una alegría a la afición ceibeña con un campeonato.

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