Josué Villafranca, el goleador de burocráticas que nos llevó a Polonia

El artillero de Selección Sub-20 de Honduras nos recibió en su casa en Danlí para contarnos el momento soñado que vive y cómo se convirtió en jugador de Motagua.

Raxa Mayorga

Con la sencillez que lo caracteriza, el delantero de la Selección Sub-20 de Honduras Josué Villafranca se encuentra en su ciudad natal, Danlí, donde es saludado por cada aficionado que no deja de desearle lo mejor en su carrera.

La Sub-20 de Honduras es recibida con pancartas, abrazos y homenaje

Tras lograr el boleto al Mundial de Polonia 2019 y llegar al país, el atacante se marchó con su familia a su casa para pasar unas cortas vacaciones antes de integrarse al Motagua.

El artillero de la Bicolor, de 18 años de edad, nos cuenta cómo fue que pudo abrirse espacio en el fútbol hondureño y lo que espera lograr.

“Siempre me ha gustado el fútbol, desde pequeño quise estar en Motagua porque toda mi familia ha sido de ese club, por eso cada vez que venía a jugar a Danlí lo iba a mirar y me imaginaba llegar algún día ahí, ahora se me cumplió el sueño y estoy tratando de aprovecharlo”, comenzó diciendo Villafranca.

Desde pequeño ha demostrado que posee las condiciones para destacar en el balompié catracho.

“En la Villeda Morales de Danlí comencé a jugar fútbol y después en la Vista Hermosa, pero todos eran campeonatos burocráticos, nunca estuve en algo federado”, indicó.

Una de las etapas más difíciles de su vida fue alejarse de su familia a la edad de 16 años para cumplir su mayor sueño de ser profesional.

El cambio de la ciudad fue algo muy difícil porque siempre me he criado con mi familia y no fue fácil separarme de ellos, pero pasan muy pendientes de mí, aunque no es lo mismo estar yo en Tegucigalpa y ellos en Danlí”, aseguró.

Su sacrificio le ha dado frutos y es que a la edad de 16 años debutó con el primer equipo del Motagua en un empate 2-2 ante el Juticalpa en el estadio Nacional el 9 de octubre de 2016.

“Todo llega a su tiempo y en su momento llegará esa oportunidad de consolidarme en Motagua. Gracias a Dios ya debuté a los 16 años y Diego me dijo que lo hice bien, tuve muchos nervios, era mi primera vez”.

Con la Bicolor espera destacar en el Mundial de Polonia. “Cada microciclo que se venga tenemos que dar lo mejor para crecer y llegar al Mundial a dar ese paso de clasificar de la fase de grupo”.

Hablan de Villafranca:

“Nunca me imaginé que el más pequeño se iba a ir de la casa”

Claudia Quiñónez, la madre de Josué Villafranca, habla de todo lo que le ha tocado vivir en la carrera del delantero de la Selección Sub-20 de Honduras.
“Ha sido muy emocionante, me tuve que venir del trabajo para mirar los partidos, a veces estaba de turno y llamaba a la casa para saber si ya había comenzado para salir a verlo”, dijo Quiñónez.
Y agregó: “Nunca me imaginé que mi hijo más pequeño se iba ir primero de la casa, solo tenía 16 años cuando se fue al Motagua para cumplir su sueño de ser jugador. Todo el tiempo ha sido muy hiperactivo, desde pequeño siempre lo he acompañado a sus partidos y de mis tres hijos, él ha sido el más inquieto”.

“En sus inicios le tocó jugar de portero y defensa”

Henry Villafranca, padre del atacante de la Selección Sub-20 de Honduras, expresa cómo fueron los inicios de Josué en las canchas de Danlí.
“Él creció en la Villeda jugando en esos campos burocráticos y de la nada aparece con la bendición de Dios haciendo un gran trabajo para llegar hasta donde está”, dijo Villafranca.
Y agregó: “En sus inicios le tocó jugar en varias posiciones, primero de portero, luego de defensa y hasta que terminó de delantero donde pudo afianzarse”.
Sobre lo que hizo en el Premundial, aseguró: “Fue muy emocionante por él y por la bendición que fue para todo el país poder lograr esa clasificación al Mundial”.

“Desde que lo vi supe que Villafranca podía trascender en el fútbol”

Roy Posas hijo fue el primero que le miró grandes cualidades en el fútbol a Josué Villafranca y se dio la tarea de recomendarlo al Motagua.
“Fue un torneo que se hizo en mi lugar que se llama Jamastrán, y después de disputar cinco partidos le pregunté la edad y en ese tiempo tenía solo 16 años y fue cuando le hablé a José Valladares para que fuera integrado en la Sub-17, pero ya estaban cerrados los cupos”, dijo Posas.
Y agregó: “Después lo mandé a la Upnfm y no pudo quedarse, entonces hablé con Javier Núñez y me dijo que se lo mandara, en su primer día le tocó jugar contra algunos futbolistas de primera que habían quedado y metió dos goles, desde ahí me llamaron que necesitaban los papeles de él”.
Sobre sus condiciones del atacante, aseguró: “Técnicamente no es malo, con apenas 16 años se le miraba la diferencia ante los demás, por eso supe que podía transcender y se lo recomendé a la gente del Motagua”.

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