La Selección

Wilson y Jerry Palacios recibieron su bendición en Miami

Ambos futbolistas fueron visitados por su padre, don Eulogio Palacios, en Fort Lauderdale.

2014-06-05

Don Eulogio Palacios es un hombre de fe, que cree en la justicia divina y en los milagros. El patriarca de esta familia de futbolistas no oculta su felicidad por ver a Wilson y Jerry, dos de sus hijos, nuevamente en un mundial.

Afirma que este nuevo logro para sus dos retoños es gracias a Dios primero, y al trabajo que cada uno de ellos ha realizado.

Es una bendición que ellos estén en Brasil 2014, eso me hace sentir orgulloso”, dice don Eulogio, quien revela que no acompañará a Wilson y Jerry porque no quiere descuidar a su otra pasión, su equipo Las Mercedes, pues en este año puede ascenderlo de categoría.

La sonrisa que se ve reflejada en el rostro del padre al ver a sus “pequeños” como él mismo dice, lo explica todo. Al hotel de concentración llegó acompañado por doña Orfilia y Johnny, el defensa de Olimpia.

Mientras el plantel cenaba, don Eulogio aguardaba en el lobby para darles un abrazo a ambos mundialistas, un beso en la frente y un apretón de mano para que sepan que desde su casa en La Ceiba siempre los estarán siguiendo paso a paso.

LA BIBLIA, EL MEJOR REGALO
Jerry Palacios explicó las sensaciones de él y de Wilson al ver a toda su familia reunida para darles su apoyo a pocos días de viajar a Brasil para disputar su segunda Copa del Mundo.

Ver a mami y a papi aquí visitándonos fue lindo, es algo que nos motiva más porque sabemos que ellos están pendientes de nosotros”, afirma.

“A veces uno lo ve algo normal, pero que tus padres se den el tiempo de estar cerca de nosotros, que nos muestren su cariño y nos digan que le pongamos que Dios no nos abandonará, es algo que no tiene precio”, agregó.

Para Jerry, el simple hecho de sentirse arropado demuestra que no solo se fortalece su lazo afectivo, sino también el emocional.

“Nos vinieron a dar su apoyo, nos dieron su bendición y nos dijeron que disfrutáramos esta nueva aventura, que lo dejáramos todo en la cancha que esa es nuestra labor”, explicó.

Mientras doña Orfilia paseaba con su madre y sus nietos por el lobby o velaba con ternura la mirada de Wilson, Jerry se refiere a su padre y las palabras que ha usado siempre para dejarles claro lo orgulloso que se siente de todos sus hijos.

“Papá Eulogio siempre nos dice ‘papi, usted y sus hermanos son nuestro tesoro, cuídense y ámense, que nadie les robe la felicidad’, eso siempre nos une. A él no lo vemos como un padre, porque aparte de eso es nuestro amigo, el confidente que nos escucha y ayuda a resolver muchos problemas”, siguió.

Mamá Orfilia fue la encargada de llevarles ya listas las biblias e imágenes de la Virgen para que los guíe en suelo brasileño.

“Ella se encarga de esas cosas, siempre para que Dios nos guarde, obviamente nosotros ponemos nuestras oraciones. Además ella nos vino a dejar unos regalos, unas fotos familiares para que nos motivemos. Sus consejos son infaltables, si nosotros estamos tristes, ella siempre tiene una frase de aliento que nos levanta”, finalizó.