Liga Hondubet
2012-11-30
Han transcurrido 15 años desde que Héctor Vargas arribó a Honduras para dirigir a su primer equipo en la Liga Nacional, fue la Universidad en 1997.
Desde ese tiempo hasta ahora, esta es la primera vez que el argentino se encuentra cerca de dar el paso definitivo y estar en una final peleando el título, y el banquillo de Victoria ha sido el elegido para hacerlo.
Vargas ha clasificado varias veces con cuatro de los cinco clubes que dirigió en estos años en los que decidió radicarse en el país, pero no ha podido ganar ningún partido en instancias decisivas.
Esta vez que alcanzó clasificar a los jaibos a la semifinal, tras lograr el segundo lugar del torneo, es quizás lo más cercano que ha estado de una final. En el primer duelo su equipo se paró bien en Tegucigalpa y se vino con un empate 1-1 y esto hace que puedan clasificar empatando de nuevo o sacando un triunfo.
HONOR A QUIEN HONOR MERECE
El DT tiene muchos méritos porque ha sabido levantar un equipo que se revolcó en las puertas del descenso el campeonato pasado y que además continúa arrastrando una dura crisis económica, que mantiene los pagos atrasados casi por tres meses.
Su llegada se produjo luego del despido del español Carlos Cantarero, quien no pudo ganar en sus últimos nueve encuentros a bordo del equipo.
Con el club estando con medio pie en segunda, el estratega supo ingeniárselas para salir adelante y el que terminó pagando los platos fue su ex club, antes de llegar a la Jaiba, el Platense, equipo que fue el descendido.
Héctor Vargas fue presentado en las oficinas del Victoria el 23 de enero pasado. Ahora tras 10 meses al frente del club ceibeño, sus números son positivos y su legado es haber hecho debutar a varios jóvenes, entre ellos: Júnior Lacayo, Ozzie Bodden, Henry Mejía, Héctor Castellanos entre otros.
Además de salvar la categoría, este domingo tendrá su reto más grande de los últimos años en tierras catrachas, debe guiar a su equipo a esa gran final, que para el Victoria sería la tercera.