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'Jamás dudaré de lo que puedo hacer': Javier Portillo

Al jugador lo marca el 2012. Logró título con Olimpia pero perdió a su madre

2012-06-13

A Javier Portillo nos costó contactarlo, pero al lograrlo pude comprobar que ha sido una gran experiencia conocer a un gran hombre, a un entregado futbolista, a un inigualable esposo y padre de familia. Se nota que lo que tiene es porque ha luchado y se ha entregado para lograrlo...

¿Cómo iniciás en el fútbol?
Desde los nueve años supe que el fútbol era la pasión en mi vida. Y fue cuando comencé a practicarlo.

¿Admirabas a alguien?
Admiro a Maradona, de ahí en el fútbol a nadie más, solo a él.

¿Por qué?
Es el mejor jugador del mundo y por suerte es de la selección que sigo, Argentina. Además, estuvo en el equipo que me gusta, Boca Juniors.

¿Siempre?
Sí, siempre. Fijate que mi papá es muy católico y él tenía una imagen de la Virgen de Suyapa y yo puse la fotografía de Maradona arriba de la imagen, sin mala intención.

¿Te regañó?
Claro, pero fue inconscientemente, estaba pequeño.

¿Te gusta cuando Maradona pelea con Pelé?
Eso ya debe ser por molestar, sabemos lo controversial que es. Fuera de lo que se diga y la realidad, no he visto otro jugador que tenga las condiciones de él. Independientemente de sus errores como doparse.

Eso estuvo malo. Entonces, ¿lo apoyás en la cancha, no fuera?
Exacto, el talento que Dios le dio a él, eso no se lo puede quitar nadie.

¿Tuviste formación en el fútbol?
No, mi preparación futbolística solo fue en mi pueblo con el equipo “España”, pero era ya jugando, lástima que no tuve la oportunidad de que alguien me instruyera en el fútbol.

En tu etapa con Hispano, ¿te gustó vivir en Comayagua?
Sí, es una ciudad muy bonita y agradable. Yo soy de los que donde ande va a ser lo mismo, porque yo me dedico a mi trabajo.

¿Cómo así?
Yo voy solo del entreno a la casa, si me toca salir es porque compraré lo que necesito. No me gusta ir a los ‘moles’ (de mall), como decimos nosotros, a ‘rostriar’...

Ja, ja, ja, ¿Nada del cafecito con los amigos y las pláticas?
No, nada. Ahí voy a tener tiempo para eso el día que me retire, hasta demasiado tiempo.

¿Ni en vacaciones?
No, porque las disfruto con mi familia. Es aprovechar porque después comienza la pretemporada y ya en el campeonato yo me dedico solo a mi trabajo, que es a lo que me debo.

Wow, no te imagino entonces viviendo en La Ceiba...
Es que mira, en el buen sentido yo tengo muy claro lo que yo quiero, yo soy hasta muy cuidadoso con la hora de ir a dormir.

¿A qué hora es?
A las 10:00 de la noche yo ya tengo que estar durmiendo, si se puede antes lo hago también, porque esa es la base del rendimiento para el día de entreno y partido, pues yo dependo de mi cuerpo y no lo puedo maltratar.

¿Sos de pocos amigos?
Pocos, pero buenos. Soy muy selectivo con las personas. Así debe ser. Ser selectivo no quiere decir que no le voy a hablar a las personas, yo les hablo, pero sí tengo mis amistades más cercanas, que son de mucha importancia en mi vida.

Cuando llegaste a Olimpia, ¿pensaste que rendirías como lo has logrado?
Ja, ja, ja, la verdad que yo sé de mi capacidad, por eso yo decidí salir de Motagua hacia el Vida, aunque tenía un año de contrato. Nunca dudé de que yo iba a demostrarlo. Además, Vida me dio vida.

¿Cómo te recibieron?
Ellos (los de Vida) me recibieron con gran ilusión. El profesor Carlos Martínez, quien es es un gran entrenador, me dio mucha confianza. Estoy también muy agradecido con la presidenta del Vida, Carla Dip.

¿Sabés bien de lo que sos capaz?
Claro, confío en mí y sé de mi cuidado, por eso jamás dudaré de lo que yo puedo hacer.

¿Y de qué equipo sos aficionado?
De Olimpia...

¿Estás como pececito en el agua, entonces?
Eso es algo maravilloso. Haber sido campeón en el centenario quedará en la historia. Siempre aparecer en la fotografía es mucho. El pasar de ser aficionado a ser parte de la historia de esta institución es un regalo que no tiene precio.

¿Agradecido?
Con las personas que confiaron en mí y cuando se preguntaban si rendiría o no, pues acá está la respuesta, porque yo sabía a qué venía y cuál era el compromiso que estaba por adquirir con la institución.

¿Y cuál era?
Buscar un puesto, trabajar muy fuerte día con día, conociendo el objetivo claro del equipo que es campeonizar.

¿Cómo es el ambiente en Olimpia?
Una gran institución, la verdad que solo viviéndolo es muy emocionante el poder estar en un club tan grande.

¿Se llevan bien?
Sí, con todos.

¿Y con Tosello?
Muy bien, ha sido una persona muy importante, me ha apoyado en los malos momentos que he pasado, así como todo el cuerpo técnico. Ellos día a día lo aconsejan a uno. Tosello aparte de un gran profesional, también es una gran persona que con el poco tiempo de estar con él, estoy muy agradecido con todo lo que me ha dado.

¿Qué has sentido con tus llamados a la Selección?
Es algo muy bonito, ya días veníamos con la mentalidad de ser parte. Se dio en la Copa Oro y resta ahora solo seguir trabajando porque el proceso es largo. Las aspiraciones están y la verdad que el camino es sólo trabajando día a día para poder ser tomado en cuenta en el equipo y que luego el profesor lo vea a uno.

Cría fama y échate a dormir, ¿por qué dicen que fingís las faltas?
Bueno, la verdad que uno trata de hacer su trabajo, por ahí yo sé que sí en una que otra las he fingido, pero bueno, he mejorado bastante en eso, aunque los adversarios han quedado con eso. Se va mejorando, de a poco todo eso lo voy a superar. No se quita de un día para otro. Este Clausura fue donde menos fingí. Me falta un 20 y lo voy a superar en este próximo torneo. Los rivales se han aprovechado y cuando vean que ya no lo hago, ellos serán los perjudicados.

¿Entonces sí te ha afectado con los árbitros?
Sí, me lo he ganado porque los he engañado muchas veces, pero como te digo, sé que voy a mejorar en eso y ellos no notarán.

¿Cuáles son tus aspiraciones en un par de años?
Eso solo lo va a decir el trabajo. Yo lo único que siempre le pido a Dios es salud, después de eso él sabrá qué hará conmigo.

Este torneo fue además difícil para vos por lo sucedido con la partida de tu mamá. Lo siento mucho. Pero seguro también fue tu motivación, ¿verdad?
Sí, mucho. Fue lo más importante para mí, mi madre, aunque ya no esté conmigo. De ahí agarré fuerzas para sobreponerme, pues hay personas que dependen de mi trabajo. Fue el mejor provecho que le puede sacar, hacer mi trabajo en memoria de mi mamá y que mi familia se sintiera muy bien.

¿Es duro?
Todo en la vida es difícil, pero de lo duro hay que saber sacar cosas positivas. Ella (su madre Francisca) está ahora en un mejor lugar. Tengo que superarlo y aprender a vivir con su ausencia, pero con su recuerdo.

¿Cómo sos como padre?
Es algo muy bonito, soy cariñoso. A los niños los saco a jugar, los disfruto al máximo cuando puedo porque después es algo complicado, ya que el tiempo es corto.

¿Y el tercero?
No, suficiente. Uno debe ser responsable como padre. La verdad que los niños requieren de mucho cuidado y quiero darles lo mejor.

Y como esposo, ¿cómo sos?
Muy tranquilo, me llevo muy bien con mi esposa, si no fuera así, no creo que tendríamos tanto tiempo juntos. Me ha aguantado y yo a ella.

Ahora la gente se casa, pero también por lo que sea se divorcia, ¿Qué consejo darías?
El amor que se tengan, porque si no hay, entonces estás solo pasando el tiempo. Pues el matrimonio debe ser para toda la vida. Además, hay que darse cuenta si es para el rato o para ser serio.

¿Te ves tan serio?
Sí, soy algo así, pero ya a la hora de tratarme soy algo diferente. Si soy complicado, no tengo muchos entretenimientos, soy poco para la tecnología, el internet tampoco ni el Facebook.