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Marco Mejía: 'Mi novia es la mujer que yo soñé”

El jugador del Deportes Davio es nuestro invitado en Con Sello Femenino.

2012-03-21

Marco Antonio Mejía es uno de esos jugadores que se les pueden llamar trotamundos del fútbol. Su carrera comenzó en Platense en 1994, donde estuvo siete años hasta 2001.

Luego pasó a Real España por año y medio. Después al Olanchano, con el que sube a Primera División. Luego al Vida, Villanueva, Valencia, Hispano, de nuevo al Olanchano y actualmente con Deportes Savio desde 2009.

¿Cómo te nace la inquietud para ser profesional en el fútbol?
Desde muy niño. Aunque siempre tenía que hacer las tareas y dejar todo ordenado primero para poderme ir a jugar pelota. La escuela era número uno en mi vida, era un niño bastante aplicado y debía cumplir las órdenes de la escuela y de mis papás.

¿Muy estrictos tus papás?
Sí, claro, mi papá más que todo. él me inculcó mucho la educación, el tener respeto al mayor, la humildad, entre otras cosas. Por ahí hubo uno que otro castigo, pero hasta el sol de hoy estoy muy agradecido.

¿Cuántos hermanos son?
Somos cinco: dos mujeres y tres varones. Yo soy el mayor.

¿Te tocó el trabajo difícil?
Sí, como se dice, me tocó aguantar todo. Pero doy gracias a Dios por tener a mis padres y a mis hermanos. Sí vivimos situaciones difíciles, pero normales, aún así nunca nos dejaron de dar el amor que tiene que prevalecer en una bonita familia.

¿Tuviste una buena infancia?
Dentro de lo que cabe de cosas normales. Una buena y bonita infancia. Gracias a la escuela pude conocer Tegucigalpa.

¿Cómo así?
Siempre de las escuelas bananeras escogían a niños con los mejores índices académicos y a mí me tocó entonces venir a la Casa Presidencial, que en ese tiempo estaba José Simón Azcona Hoyo (QDDG). Ese era el privilegio que tenían los buenos estudiantes.

¿Entonces eras muy buen alumno?
Ja, ja, ja, aplicado no más. Una historia bonita.

¿Y el cierre de las bananeras en La Lima?
Perdió bastante, cuando la compañía cierra deja de apoyar a la ciudad. Gozábamos de todo y lo digo porque mi papá trabajó muchos años en la Tela. Y hablo de cosas como educación, atención médica y más cosas.

¿Era una Lima más feliz?
Exactamente, había una mayor proyección. Ahora el comercio sigue poco a poco, pero se ha estancado algo. La gente se está marchando de la ciudad, no se está invirtiendo y la vida del bananero como que murió. Aún así, siguen personas que tienen sus fincas y hacen lo suyo. Yo jugaba en los campeonatos de los bananeros.

Siendo tus papás estrictos, ¿cómo los convencés para dedicarte al fútbol?
Lo que pasó es que cuando me involucré, él siempre me decía que primero los estudios y la verdad que fue lo que siempre me pidió. Mi gran regalo de la educación. Sí pegaba mis escapadas para jugar los días de semana o domingos, pero mis papás fueron entendiendo lo que quería hacer.

¿Pero ya lo sabían?
Sí, desde pequeño, son cosas que no decís, pero se entienden. Estaba en ese tiempo en su apogeo el Sula de La Lima, con grandes jugadores de renombre y eso que no gozaban lo que nosotros hoy en día.

¿El qué?
Primero, se dedicaban a su trabajo. Yo los veía porque cuando le llevaba el almuerzo o café a mi papá a la finca, ahí los miraba a los jugadores trabajando. Cuando salían por la tarde se iban a entrenar. Muchos están vivos todavía en La Lima y a mí me llena de mucha alegría.

¿Te inspiraron?
Exacto, miraba los partidos del Sula. Fue algo hermoso en mi niñez. Además, los iba a ver entrenar al Chulavista.

¿Y la universidad?
Terminé en el Patria de La Lima la carrera de Perito Mercantil. De ahí mi papá se fue para Estados Unidos a vivir. Cuando él se fue, yo me estaba graduando, fue por motivos personales. Se logró ir legalmente...

¿Y se quedó?
Está allá desde hace más de 20 años. Yo tenía más de 16 años, creo, cuando él se fue.

¿Y tu mamá?
Ella se quedó con nosotros, todos estamos acá.

¿Todo por el cierre de las bananeras?
Puede ser, quizás si mi papá no se hubiera ido a Estados Unidos, sería un licenciado o un médico.

¿Pero sos un feliz futbolista?
Exactamente. Gracias a Dios el fútbol me ha dado mucho, aunque me ha quitado también, pero no le guardo rencor. Estoy muy agradecido.

¿Extrañaste a tu papá en tu crecimiento?
Pasé la infancia con él. Sí lo extrañé de uno a otro momento, pero no más de lo normal.

¿Soltero o casado?

No casado, pero sí con novia.


¿Contame de la dueña de tu corazón?
Sí, y muy pronto ya nos vamos a casar.

37 años y no te has casado, ¿y eso?
La palabra casado implica papeles, firmas y eso. Sí he tenido parejas, pero casarse es tomar en cuenta los ojos de Dios primero…

Que sólo es una vez, ¿y ya encontraste a la indicada?
Claro. Y te cuento que no me canso de decirle a ella. Siempre en las buenas y malas le digo que ella es la mujer que yo soñé…

¡Ay, qué romántico que sos!
Mirá, siempre se lo digo. En los malos como balde de agua fría, pero en los buenos también…porque lo siento. Así como es ella físicamente y por dentro, ella tiene el carácter que me ha faltado a mí. Para triunfar en la vida no necesitas tener a la mujer enfrente ni atrás, ni abajo de los pies ni sobre la cabeza, sino al lado. Por eso Dios la saca de en medio, de nuestra costilla...

¿Qué enamorado?
Sí, la verdad que sí.

Te brillan los ojos
Es que mirá, tenemos ya el 16 de marzo por cumplir 6 años de noviazgo.

¿Cuántos años tiene ella?
Me va a regañar creo, tiene 31 años.

Pero ya están grandes, pues…
Sí, pero yo le digo por eso que no deje pasar el tren.

Vos lo que querés es que se quede con vos, ja, ja, ja, ¿qué hicieron el 14 de febrero?
Ella no estaba en el país, hablamos por teléfono, pero esperando estar para nuestro cumpleaños.

¿El mismo día?
Es que yo nací el 19 de marzo, el Día del Padre, pero mi papá me reconoció hasta el 26 de marzo y ella nació ese día. Entonces, las cédulas dicen esa fecha.

¿Y qué fecha celebrás?
Los dos, ja, ja, ja.

Sos un bárbaro, dos pasteles es lo que querés vos…
Y ella también porque le encantan los postres.

Y entonces, ¿la boda?
Tiene que ser un paso muy firme porque ahí pues ya no sólo pensamos en dos personas, sino a futuro en una familia. Siempre ante los ojos de Dios va a salir bien.

Sobre el Savio debo preguntar, ¿fue duro lo del papelón?
Sí claro, imagínate. Fuimos a cenar al Hotel Ceiba, luego nos venimos alegres y cantando alabanzas en el bus...

Pero, cuáles son las posibilidades de empatar en todo, ¿destino?
Parece que sí, es quizás de la mano del hombre y del fútbol. Creo y confiando en Dios que si nosotros seguimos así haremos algo grande en este torneo.

¿Eso los une o separa?
Es un plantel joven y de experiencia. Nos ha unido. Gracias a Dios tenemos enfrente a un director técnico, Hernán García, que en lo futbolístico él ha dejado claro su capacidad, eso lo demuestran los hechos, no hay mucho de que hablar, pero sí de su capacidad humana. El trato que tiene para el jugador eso es de admirar. él mira primero al ser humano y creo que lo que lo ha ayudado más es que él haya sido jugador por más de 18 años porque sabe más allá qué piensa uno fuera de la cancha.

Es un gran ser humano, eso no cabe duda…
Él siempre nos corrige, más allá de nuestro trabajo técnico. Mirá, nos dice que ni digamos malas palabras y otras cositas que como amigo nos transmite.

¿Cómo es el ambiente en el interior del Deportes Savio?
Como dice el presidente Sergio Reyes, el Savio realmente es como una familia. Todos los jugadores son importantes, jóvenes o de experiencia. La ciudad de Santa Rosa de Copán se está haciendo un nombre con el equipo. Ademas, la gente de Copán es de calidad.

¿Se extraña a Ney Costa en el equipo?
Pues la verdad que él no era sólo un jugador más, sino un gran ser humano y amigo, por lo que no verlo los primeros días y compartir con él, fue de irse acostumbrando. Pero como todo, el fútbol tiene que seguir, el espectáculo debe continuar.

Bueno, brasileño por brasileño. ¿Qué tal Jocimar?
Cayó como anillo al dedo, por lo mismo de las personalidades. Además, es una gran persona, un luchador y se merece muchas oportunidades en el fútbol, hasta para volver a un equipo grande; Savio será su trampolín, así como lo ha sido para otros jugadores.

¿Cómo ves al equipo futbolísticamente hablando?
Mejor que en otros torneos. Se nos van dando los resultados poco a poco, pero tratamos siempre de mantenernos en la línea que el profesor nos pide partido a partido, considerando la diferencia de los equipo.

¿Dónde vivís en Copán?
Vivo cerca de la Universidad Católica. Aprovecho a saludar a la familia Tábora-Durón.

¿Con ellos vivís?
He andado en el mismo barrio en lugares diferentes, pero ellos son la misma familia y son muy especiales. Siempre que se reúnen me invitan y no voy sólo por la comida, ja, ja, ja, sino por el cariño y la amistad que se ha creado.

¿Cómo te entretenés en tus tiempos libres?
Trato de leer la Biblia. Te cuento que el 20 de noviembre acepté a Cristo como mi único salvador. Dios ha cambiado mi vida desde esa fecha. Siempre he ido a la iglesia, pero no iba con la convicción de estar. Quizás por compromiso o por mostrar mi agradecimiento, pues él es quien me ha dado las fortalezas, hasta de seguir jugando a esta edad, jamás me lo imaginé.

Es cierto…
Sí, muchos me dicen que es increíble cómo todavía tengo cuerda para rato.

¿Qué hacés en tu tiempo libre?
Me voy a La Lima con la familia y trato de pasar tiempo con ellos.

¿Te gusta la playa?
Me gusta muchísimo la playa, disfruto mi tiempo.

¿Tenés hijos?
Tengo dos varones: Marcos Alejandro y Edgardo Antonio.

¿Qué se siente ser padre?
Bien bonito estar pendiente de ellos y ellos de uno. Eso lo llena mucho a uno.

¿Cambiarías algo?
Quizás el poder compartir más tiempo con ellos. Estar ahí durante fechas y momentos especiales.

¿Qué cualidad tenés como padre?
El aconsejar, el poder prevenir cosas que quizás yo viví. Esperar que así sea mejor el futuro de mis hijos.

Y ahora que te casés, ¿cuántos quieren tener?
Con mi perrita, como le digo de cariño, o mi gorda, pensamos tener dos princesitas, esa es la idea y lo que soñamos ambos.

PERFIL:

Marco Antonio Mejía Caballero

Edad: 37 años

Fecha de cumpleaños: 26 de marzo

Mamá: María Antonia

Papá: Astrel Engilbert

Hermanos: Yadira, Damaris, Bayron y Jairo

Hijos: Marcos Alejandro y Edgardo Antonio

Novia: Mi gordita

Película: En busca de la felicidad

Libro: La Biblia

Actriz: Drew Barrymore

Actor: Will Smith

Música: Cristiana
Restaurante: Pucachon