Liga Nacional
2010-10-04
Se nota a leguas cuando la mística de trabajo, la calidad de los planteles, la dosificación de los jugadores, la experiencia y mejor disposición de los futbolistas... y hasta la facilidad para manejar los tiempos, le permite a un equipo anotar dos goles y el resto del choque dedicarse a hacer lo mínimo.
Olimpia no necesitó gran cosa para llevarse tres puntos del Marcelo Tinoco de Danlí. Hizo lo que cualquier conjunto haría si está metido en dos competencias: busca el triunfo, convierte dos goles con relativa tranquilidad y hace que su plantel gane minutos. Olimpia se hizo la fama, luego dormitó... y Necaxa no tuvo actitud para despertarlo.
Con seguridad, Restrepo y los suplentes ni se habían acomodado en el banquillo cuando Olimpia ya estaba en ventaja mediante la especialidad de Dani Turcios, el filtro hacia el espacio y una vaselina de Buschi que dejó petrificado a Bodden. Un minuto y 50 segundos se jugaban apenas.
Luego el partido fue entrando en calor, el ritmo que conceden los minutos y el aplomo que entrega el tiempo, sin que Necaxa lograra confirmar su ideal de juego para hacer frente a un grande.
Lo pagó caro a los 25 minutos, en una pésima salida de Bodden para contrarrestar una llegada de Bruschi, el meta cometió falta penal que Dani Turcios cobró para el 2-0 del Albo y sin ensuciarse el uniforme.
DESPERDICIO
El Rayo pudo volver a la vida, pero su accionar no llegó ni siquiera en una falta penal cometida por Barahona a Licona. Ulloa lo falló dos veces, uno anulado por invasión de cancha y el otro por la atajada espectacular del arquero olimpista.
El último intento del Rayo se quedó en un casi, casi, por medio de un cabezazo picado de Licona que Donis apenas pudo custodiar.
Olimpia terminó la primera parte sin despeinarse, llegó al descanso con una cómoda ventaja, mientras el Nacaxa se perdió en una tarde gris, sin evidenciar los atributos que lo tenían en el primer lugar de la tabla.
NADA DE NADA
El capítulo decisivo del choque no presentó mayores trámites para Olimpia. Se conformó con el 2-0, hizo ganar minutos a Lozano y a Carlinho, metió la pelota en el congelador... y hasta el tiempo fue su mejor aliado cuando el Necaxa, por esas cosas del fútbol, tuvo uno que otro impulso de rebeldía.
Si hay algo que se le puede criticar a Olimpia a pesar el gane fue su falta de ambición para llevarse un resultado abultado. Si se lo hubiese propuesto, lo logra, porque el rival no tenía para más. Por allí se dice que Necaxa jugó bien en el segundo tiempo, pero en el lenguaje práctico del balompié, jugar bien requiere de crear opciones y hacer goles. Y eso, lo hizo el Albo... a medias.