Liga Hondubet
2012-02-05
Olimpia y Motagua
no se hicieron nada en el clásico nacional tras empatar 0-0 en el cierre de la jornada cinco del campeonato Clausura de la Liga Nacional de Honduras.
Pero está claro, faltó sangre, nervio, atrevimiento, actitud, un poco de todo para que la afición saliera más contenta del estadio Nacional. Futbolísticamente fue un partido intenso, la imagen deja llegadas claras, remates a gol peligrosos, pero quedará en la memoria esa desdicha deque faltó el gol. El gran amo en un clásico.
Salió la propuesta. Pelota al piso, orden y búsqueda del arco contrario. Buenas intenciones, en definitiva, que armaron un partido medio entretenido en el primer tiempo. De hecho, al minuto uno, Boniek García mandó un recadito a Kerpo quien controló con cierto apuros.
Motagua fue un espejo de cómo jugó el último torneo: mal atrás (se durmió en algunas jugadas) y adelante, previsible en el medio aunque con módicos indicios de mejoramientos a futuro, sobre todo en el ataque, porque si Carlos 'El Chino' Discua hubiese comenzado con pie derecho, esta fuera otra historia, resulta que a los cinco minutos cruzó la portería de Noel Valladares en lo que pudo ser un golazo.
Uno y otro. Uno y otro. Parejo. El ambiente era fantástico en el Nacional. Ambas aficiones acompañaron a su equipo como siempre. Y vivieron ese dramatismoa cuando el peligro llegaba, sobre todo con ese buen arranque del Motagua, porque a los 11 minutos tras una gran visión de Rambo al dar el esférico al espacio enemigo, Melvin Valladares se complicó, se apoyó de Bengtson pero con un pase como de rayo, fue imposible que le saliera un remate letal.
NADA DE NADA
Antes del descanso, hubo un lapso de tiempo donde Olimpia se acomodó y se animó mejor que su rival. A los 18 minutos ya habían dos faltas contra Rambo, pero con mala puntería en sus tiros libres. A los 27, Teilguath estuvo a punto de lograr el gol con un remate rasante que sacó con su pierna derecha Kerpo de León.
En el segundo tiempo, la iniciativa, fue de Olimpia. Motagua no alcanzaba a ser un equipo-equipo, era más apuro que ansiedad y lucidez, amenazas de Rambo de León, El 'Chino' Discua y compañía, pero cuando entraban en juego.
Pero de ahí en adelante, bajó el ritimo de juego, el gol esta vez no llegaba. Y las posibilidades eras escasas. Por eso, la imagen estaba redonda: Olimpia y Motagua se habían puesto el overol para trabajar el partido, más que jugarlo desde el punto de vista estético y del funcionamiento ofensivo.
Motagua intentaba arrancar en ambos costados, pero se topaba con una primera línea de obstrucción en el medio y después con la última línea a pleno con el anticipo o la firmeza de sus hombres. Así le hacía un sandwich que era difícil superar.
“El Chino” Discua estaba para convertirse en héroe. A Rojas no le llegaba la pelota, atrás de los volantes. Olimpia dependía de Tilguath y Boniek, que con frenos y giros, embarullado pero profundo, se las arreglaban para ser la máxima preocupación. Pero lo fue aún con menos intensidad tras la expulsión de Dani Turcios por una falta contra Alfredo Mejía al minuto 88.
Y así, la historia no pasó a más. Fue un empate 0-0 con sabor a nada. Falto mayor riesgo. Podrán decir que defraudaron, pero ha sido más por la ineficacia de sus hombres en el ataque y algunos atrevimientos para rematar el clásico.