La presencia de Son Heung-Min en San Pedro Sula ha desatado verdadera locura entre los aficionados. El actual futbolista del LAFC se encuentra en la ciudad para enfrentar este martes al Real España en el estadio Morazán a las 9 de la noche, y su llegada no ha pasado desapercibida.
Desde tempranas horas de este lunes, decenas de niños y jóvenes se apostaron afuera del hotel de concentración con la esperanza de verlo aunque sea por unos segundos. Entre ellos estaba Siwoo Choi, un adolescente de 14 años que aguardó durante horas con una ilusión muy clara: conocer a su ídolo.
Siwoo nació en Estados Unidos, es hijo de padres coreanos y actualmente vive en Honduras. Esa combinación cultural hace aún más especial su admiración por el delantero asiático. “Como yo soy coreano, yo tengo que ver a Son, porque es muy especial en Corea”, expresó a Diario DIEZ mientras sostenía las camisetas que esperaba ver firmadas.
El joven confesó que jamás imaginó vivir un momento así en territorio hondureño. “Nunca me imaginé que Son vendría a Honduras”, contó todavía sorprendido. La noticia lo tomó completamente desprevenido.
Choi recordó que cuando confirmó la información en su celular no podía creerlo. “Yo estaba tan sorprendido que mi cabeza ni servía... ¿Qué? ¿En serio? ¿Cuándo? ¿Por qué?”, relató, describiendo la mezcla de incredulidad y emoción que sintió.
Aunque juega básquet y no ha seguido al detalle toda la carrera del atacante, su admiración es sincera: “Yo juego básquet, pero quiero saber más de fútbol. Por eso cuando escuché que Son venía aquí, yo vine listo”, aseguró.
Y estaba listo desde hace tiempo. Las camisetas no fueron compradas a última hora: “Yo las tenía, porque estaba esperando este día cuando viniera Son”, dijo convencido de que esta oportunidad llegaría algún día.
Su sueño no era solo un autógrafo. También quería un recuerdo que marcara su vida: “Yo solo quiero ver a Son, pero si me habla y me regala una autobiografía, eso va a ser nuestro tesoro en casa”, comentó ilusionado.
Mientras esperaba, también mencionó a otro jugador que le llamaba la atención: el portero Hugo Lloris. Sin embargo, su prioridad era clara: “Ojalá que me mire Son, para que pueda tomar fotos con él”, repetía con esperanza.
Finalmente, la espera tuvo su recompensa. Luego de varias horas afuera del hotel, el futbolista surcoreano salió para atender a todos los niños que llegaron a conocerlo y Siwoo lo logró...
Siwoo Choi finalmente pudo cumplir su sueño: consiguió la firma en su camiseta y la fotografía que tanto anhelaba. Un recuerdo imborrable junto al exfutbolista de la Premier League, en la antesala del duelo que este martes disputará ante Real España en el Morazán.