Bajo un ambiente de hermandad, confraternidad y camaradería salió este día Victoria de su cancha sede rumbo a Siguatepeque, donde pernoctará hasta el sábado durante la mañana, por la tarde se trasladará a Tegucigalpa para enfrentar a Olimpia el domingo en la gran final del fútbol hondureño.
El primero en llegar a la sede fue el delantero Víctor Arzú, quien con su acostumbrada sonrisa manifestó que 'lo que hicimos durante la semana lo vamos a reflejar en la final, tenemos deseos de ganar el campeonato ante un rival difícil y complicado que merece mucho respeto, pero este grupo sabe lo que quiere'.
El dirigente Mauricio Hernández viojó como jefe de delegación y esperaba al kinesiólogo Hernán Martínez para entregarle una bolsa repleta de medicamentos, entre vitaminas y pastillas. El gerente de campo Carlos 'Condorito' Mejía revisó en dos ocasiones los carnet de los futbolistas porque. 'Si dejo olvidado alguno el profe me mata y la afición no me lo perdonaría' dijo Mejía entre risas.
La mayoría de los jugadores llegaron en taxi a excepción de Mauricio Copete y José Velásquez Colón, quienes fueron conducidos por su esposa y hermano, respectivamente. También el técnico Héctor Vargas y su hijo Erick llegaron en su propio vehículo.