Internacionales
2011-11-14
Honduras es uno de los países de Centroamérica que tiene más alto su presupuesto nacional, sin embargo, no está bien distribuido debido a que la mayor parte se malgasta en sueldos y salarios para activistas políticos que no le aportan nada a la nación.
Una de las partidas menos tomadas en cuenta es la del deporte, rama a la que cada año los gobiernos de turno asignan una miseria.
Si fueran inteligentes y tuvieran amor por la patria se darían cuenta que a la juventud, que es la mayoría que lo practica, se le debe brindar facilidades para desarrollar sus destrezas en actividades positivas y sanas para alejarla del ocio, los vicios, la delincuencia y las malas influencias que encuentra en su etapa de formación.
La mala actuación de nuestros atletas en los recientes Juegos Panamericanos de Guadalajara es la consecuencia de esta acentuada indiferencia con la que las personas que nos gobiernan tratan al deporte.
Siempre nuestra cosecha en esa justa entre los países de América fue pobre, pero a partir de 1995 al menos trajimos alguna medalla de bronce e incluso una de plata desde Winnipeg, Canadá, en el fútbol en 1999. Este año ni siquiera estuvimos a punto de lograrla y entre las razones de esta decadencia está el hecho que Cuba retiró de Honduras, a raíz de los acontecimientos políticos del 28 de junio de 2009, a 13 entrenadores que devengaban cada uno un máximo de Lps. 19,000 al mes o sea lo que ganan miles de personas en el gobierno sin aportar nada al país.
El cubano que entrenaba a nuestros boxeadores dirigió en México a su país y logró ocho de las nueve medallas de oro que estaban en competencia, lo cual nos habla de un técnico de mucha capacidad.
Mientras en Guatemala por ley el deporte recibe cada año el 3% del presupuesto nacional, en Honduras 38 deportes se reparten nueve millones de lempiras al año, lo cual es menos que una limosna si se compara con los 144,000 millones del presupuesto que usará Honduras en el año 2012.
Y para que Finanzas les desembolse esa miseria tienen que rogar y llorar para recibirlo a mitad del año, o sea que deben pedir préstamos en los primeros meses del año para trabajar.
Panamá y Guatemala cuentan con presupuestos para el deporte 70 veces más grandes que el de Honduras mientras los de Costa Rica y El Salvador son cada uno, 30 veces superiores al nuestro.
Los chapines siendo físicamente menos dotados que nuestra gente, lograron muchas medallas en Guadalajara, entre ellas siete de oro con el dolor para nosotros que dos de ellas y una de plata las consiguió otro de los técnicos cubanos que trabajó aquí hasta 2009.
Lo peor es que estamos enviando entrenadores catrachos a prepararse a Cuba y cuando vuelven graduados no hay dinero para contratarlos en las federaciones, ya que estas sólo disponen en promedio de 15 mil lempiras al mes para sufragar los gastos de todo tipo, como mantenimiento de instalaciones, viajes, implementos deportivos, etc.
Por eso, cada vez que un deporte quiere ir a una competencia internacional debe pedir limosna a la empresa privada para poder asistir a representar a nuestro país.