Con más de 100 millones de usuarios activos, Telegram escala a un ritmo acelerado. Según varios analistas y como “medida de precaución” Facebook lo vetó de sus servicios.
WhatsApp en sus características, permite generar un hipervínculo automático con los enlaces enviados entre usuarios, que no se activa cuando se envían artículos relacionados con Telegram, como Telegram.org o la dirección de un usuario (telegram.me/usuario). La situación fue reportada y tras un tiempo, varios usuarios informaron que el enlace había sido rehabilitado.
Fiel a su espíritu de promover la seguridad, los creadores rusos de la aplicación se dieron cuenta de que no a todos les gusta dar su número de teléfono. Por ello, el servicio permite crear un enlace personalizado con un apodo para ser ubicado. Pero Instagram no permite que los usuarios agreguen a su perfil este enlace personalizado como web. Al intentarlo, aparece un mensaje que dice “enlaces para pedir a una persona que te añada en otro servicio que no es compatible con Instagram”. Pese a ello, otro tipo de enlaces sí son aceptados.
La misma red de mensajería a través de Twitter fue quien denunció esta conducta, usando el hashtag “hipócritas” para referirse a Facebook.
Pero Instagram dijo al sitio Mashable que el cambio se produjo porque consideran que estos enlaces son un “raro caso de uso” y no la forma en que la empresa desea que se comparta información.
Pero Telegram tampoco existe en los sitios de Facebook, a diferencia de otros servicios como Twitter, lo que acrecienta las dudas de esta política.
LA SEGURIDAD ANTE TODO
“Nuestra misión es entregar un medio de comunicación seguro” se autodefine Telegram en su web. Destaca que dentro de los sistemas de mensajería masiva como WhatsApp o Line, ellos protegen mucho más la privacidad de sus usuarios.
“Las grandes compañías, como Facebook o Google, han secuestrado el discurso sobre privacidad. Sus vendedores lograron convencer al público que las cosas más importantes sobre privacidad son herramientas superficiales como ocultar tu estado en línea, tus escritos o tus fotos de perfil. Añadir estas herramientas superficiales permite a las compañías calmar al público y no cambiar la entrega de datos privados a vendedores y terceros”, agrega.
Tanto es su fijación por la seguridad, que en varias ocasiones sus creadores la han puesto a prueba. Pavel Durov, fundador de la red y conocido como el “Zuckerberg de Rusia”, realizó un concurso para averiguar una dirección de mail secreta, que sería enviada a través de un mensaje entre dos usuarios cuyos números telefónicos fueron dados a conocer.
Quien lograra averiguar el correo debía enviar un mail a esa dirección explicando cómo lo hizo. El primero que completara el reto, ganaría 300 mil dólares. En tres meses, solo un adolescente ruso estuvo cerca y le pagaron 100 mil dólares.
TELEGRAM, RED USADA POR TERRORISTAS
Gracias a su privacidad Telegram se ha hecho muy atractiva para los terroristas y narcotraficantes, situación que ha generado una fuerte polémica.
De hecho la aplicación reconoció abiertamente que bloqueó 78 canales públicos en 12 idiomas, vinculados con propaganda de ISIS y que ha creado un método para que sus usuarios denuncien, de manera anónima, cualquier acto extremista.
Los terroristas del atentado de noviembre del año pasado en París ocupaban esta red de mensajería para comunicarse y reclutar “soldados”, situación que ha hecho participar a Telegram del debate sobre si las compañías deben compartir información privada a los agentes de seguridad.
Esta estrategia de proteger al usuario ha sido la clave del crecimiento de la aplicación y es lo que más defiende Pavel Durov, el creador de Telegram, tanto así que abandonó Rusia cuando el gobierno de Putin lo presionó durante meses para que revelara datos de perfiles ucranianos que forman parte de la oposición y que participaron en algunas protestas, ya que se comunicaban a través de la red social VKontakte, también creada por él, pero que hace algunos años la vendió. “Me mantuve firme en mis principios: mantener a salvo la privacidad de la gente”, afirmó Durov al diario El País.