Szymon Marciniak fue el árbitro polaco que dirigió la vuelta de semifinales de la Champions League entre el Inter y Barcelona del pasado curso, que terminó con victoria nerazzurra en los tiempos extras (4-3).
La eliminatoria celebrada en San Siro estuvo cargada de emoción y tuvo dos acciones revisadas por el VAR que resultaron decisivas. Un penal de Cubarsí sobre Lautaro Martínez y otro concedido a Lamine Yamal que luego fue anulado por producirse al límite del área.
Casi un año después de aquel partido, un aficionado del Barça le reprochó su actuación a Marciniak durante un evento en Polonia.
El colegiado lo escuchó y defendió su labor, asegurando que sus decisiones iniciales beneficiaban al club azulgrana, aunque el VAR terminó corrigiéndolas.
"De mí parte, no hay nada que perdonar para ser sinceros. Si eres honesto, mis decisiones fueron en favor del Barcelona. No pité un penal al Inter y el VAR me llamó para enseñarme las imágenes", recuerda el silbante.
"Segundo, pité un penal (a Lamine) y me corrigieron porque estaba cuatro-cinco centímetros fuera del área. Si somos honestos, fueron dos decisiones en favor del Barcelona, pero el VAR me corrigió. Así es la vida", sostuvo Marciniak.
Además de estas jugadas, en Barcelona también hubo quejas por una posible mano de Acerbi dentro del área y por una falta de Dumfries sobre Gerard Martín en la acción previa al gol que llevó el duelo a la prórroga.
El Inter acabó sufriendo para avanzar a la final de la Champions, pero fue ampliamente superado por el PSG de Luis Enrique (5-0), que conquistó su primera 'Orejona' de la historia.