Hagamos una recapitulación. Highguard es un hero shooter de 3v3 con defensa de torres, desarrollado por Wildlight Entertainment, un estudio conformado por veteranos de Apex Legends, Call of Duty y Titanfall. Vivimos en un complicado mundo en el que los juegos multijugador del género hero shooter no pasan por su mejor momento, con solamente dos con presencia sólida mientras el resto apenas sobrevive, si es que lo hace.
Highguard ha venido arrastrando varios problemas desde su presentación inicial durante el evento de The Game Awards 2025, el pasado mes de diciembre. De hecho, fue durante esta primera impresión, que el público decidió de manera unánime que este juego sería muy odiado. La polémica decisión de Geoff Keighley de dejar a Highguard como el anuncio final del evento, puesto que este anuncio es el más anticipado, solo hizo que los jugadores sintieran que Highguard “robó” el reflector a algún juego que sí hubiera podido cerrar el evento con broche de oro.
A partir de ese momento, todo fue un caos. El tráiler de presentación de Highguard fue bombardeado con dislikes y comentarios negativos, así como cada publicación en sus redes sociales, al punto que dichas redes fueron literalmente abandonadas por el estudio y solo volvieron a publicar hasta un día antes del estreno del juego, siendo durante este tiempo la única persona en hacer publicidad al juego el propio Geoff Keighley, ya que ni el mismo estudio hizo más ruido tras su presentación inicial.
¿Por qué Highguard es tan odiado? Sumados a la saturación del género, una presentación inicial en un momento más que inoportuno y un silencio sepulcral por parte de los propios encargados, también podríamos contar con el gameplay y la identidad del juego en sí mismo, siendo calificados por muchos como genérico, o incluso siendo comparado con el mismísimo diablo: Concord.
Una vez que el juego se lanzó, también se pudo criticar mecánicamente, en lo que la mayoría de reseñas, tanto especializadas como del público, concuerdan en lo repetitivo y poco inspirado que se siente el gameplay en sí mismo. Esta mala recepción se puede ver reflejada brutalmente en su calificación en Metacritic, donde su versión para PC cuenta con un 65.
En conjunto, Highguard termina siendo un ejemplo claro de cómo un mal contexto, decisiones de marketing desacertadas y una propuesta jugable poco diferenciada pueden condenar a un título incluso antes de que tenga la oportunidad de defenderse. Aunque el pedigree de su equipo de desarrollo invitaba al optimismo (que, por cierto, han eliminado eso de “de los creadores de Apex, Titanfall...” de su descripción de Steam), el juego no logró justificar las expectativas ni revertir la narrativa negativa que lo persiguió desde su anuncio, quedando atrapado entre la saturación del género y una ejecución que rara vez se siente inspirada.