Se ve que necesitarás mucho contexto para esto. En 2023, el equipo de Shout Out UK creó, en colaboración con el programa Prevent del Gobierno del Reino Unido, un videojuego del género visual novel titulado Pathways. En su momento, el juego pasó desapercibido, y ha sido ahora, a inicios del 2026, que ha ganado popularidad, aunque no por las razones que suponían sus autores.
En Pathways, el jugador toma el rol de Charlie, un joven estudiante británico que asiste a la universidad a la vez que el ambiente político del país está se encuentra experimentando una crisis debido a las migraciones masivas de extranjeros y refugiados hacia el Reino Unido. El título pretendía concientizar a los jugadores sobre la empatía y el peligro del ultranacionalismo y la radicalización. Pero el tiro ha salido por la culata.
Aquí es cuando entra en escena Amelia, el personaje que toma un rol antagónico en la historia. Amelia es retratada como una persona con tendencias extremistas y antiinmigrantes, que no está de acuerdo con las decisiones de su gobierno con respecto a este tema. El jugador deberá entonces tomar partido en las acciones de su círculo, siendo lo que los desarrolladores y el Gobierno pretendían, que se opusieran a Amelia.
Pero los jugadores han demostrado una vez más que, si se les intenta obligar tomar decisiones a través de discursos, harán de su misión hacer exactamente lo contrario. Y además, seamos honestos, no ayuda que Amelia sea una waifu gótica de cabello morado que utiliza un choker, es como si el equipo artístico hubiera deliberadamente puesto el pie al propio mensaje político que intentaban transmitir.
La mayoría de los jugadores ha tomado el camino del extremismo, apoyando a Amelia y su causa, pero esto tiene implicaciones más profundas que un simple meme de “apoyamos a la waifu, a la m*** el Estado”. Esto comprueba que, ante narrativas que pretenden inculcar un mensaje político, independientemente de su naturaleza, la gente se inclina hacia el rechazo. De ahí que Amelia haya terminado convirtiéndose no en una figura del radicalismo, sino en una figura en contra de la obediencia ciega hacia el Estado, como finalmente ha terminado siendo interpretada.
Múltiples medios británicos especializados han señalado, además, que Pathways presenta las ideas de manera torpe y sencilla, simplificando un tema tan complejo como la inmigración y reduciendo el mensaje a “si apoyas eres bueno, sino eres malo”. Mientras tanto, en redes sociales, la figura de Amelia, que ahora cuenta con una base de fans y muchos fanarts, se ha convertido en un símbolo antisistema, no necesariamente vinculada con el ultranacionalismo, que era lo que se pretendía en un inicio, sino más bien con la conciencia individual y libertad de pensamiento, fuera de la manipulación de instituciones y gobiernos. Pathways ya fue dado de baja por parte del Gobierno del Reino Unido, pero persiste la impresión de que todo el tema no se olvidará pronto.