El goleador que rechazó ir al Mundial y confiesa el motivo: "No lo merecía"
Uno de los máximos romperedes de la Ligue 1 tuvo la gran chance de disputar la Copa del Mundo, pero decidió rechazar la invitación.
Uno de los máximos romperedes de la liga francesa tuvo sobre la mesa la gran oportunidad de disputar la Copa del Mundo, pero decidió rechazar la invitación.
Odsonne Édouard es el referente de ataque del Lens que esta temporada se coronó campeón de la Copa de Francia tras derrotar al Niza por 3-1 el pasado 22 de mayo. El delantero se ha vuelto tendencia en las redes sociales por rechazar la posibilidad de disputar el Mundial 2026.
Es delantero de 28 años es conocido por su presencia física, compostura de cara al gol y su gran capacidad para asociarse con sus compañeros, lo que le ha permitido forjar una exitosa carrera en Escocia, Inglaterra y Francia.
Se formó en las prestigiosas categorías inferiores del Paris Saint-Germain y se ganó el apodo de 'El Cohete' tras marcar más de 60 goles en los equipos juveniles, aunque las oportunidades en el primer equipo fueron escasas debido a la constelación de estrellas que había en ese momento en el club.
El ex Celtic y Crystal Palace tuvo un año fantástico con el Lens. Si bien no le alcanzó para entrar en consideración de Didier Deschamps y jugar para Francia, el nacido en la Guyana Francesa contaba con una alternativa por medio de su tercera nacionalidad.
Édouard formó parte de la Sub-21 de Francia durante un tiempo e incluso le había ido muy bien cuando estuvo en las juveniles de la selección, marcando 31 dianas en 32 partidos. Pero nunca lo citaron para sumarse a la mayor.
La chance estaba con Haití, que se metió a la cita máxima por parte de la Concacaf. El veloz delantero tiene ascendencia caribeña por parte de su familia y contaba con la oportunidad de disputar el Mundial con la invitación de la Federación Haitiana de fútbol.
Sin embargo, Édouard fue consultado sobre esa posiblidad de ir a la cita mundialista con Haiti tras no recibir el llamado de Francia y el futbolista habló desde su corazón. Afirma que no tenía derecho de jugar con los caribeños porque no estuvo presente para ellos en la clasificación.
"No me sentía legítimo para jugar la Copa del Mundo con Haití. Los jugadores lucharon para clasificarse y yo no iba a llegar a última hora para aprovecharme. Si tengo que jugarla, simplemente tengo que merecerlo", aseguró el atacante francés para los medios de su país.
Édouard reconoce que Haití le envió la invitación para unirse a la selección, pero determinó rechazarla porque considera que no es justo disputar el Mundial 2026 sin haber aportado su granito de arena.
Una vez finalizada la temporada en Francia, el futbolista dijo que ahora solo disfrutará de unas "merecidas vacaciones" y apoyará tanto a Francia como Haití en la Copa del Mundo que arranca el próximo 11 de junio. Tampoco descartó que pueda viajar a Norteamérica para disfrutar del ambiente mundialista como un aficionado más.
La carrera de Édouard despegó definitivamente en Escocia. Tras llegar al Celtic inicialmente cedido por el PSG, el club escocés lo fichó de forma permanente y se convirtió en el gran ídolo de la afición. Marcó más de 80 goles, ayudando al club a ganar tres títulos consecutivos de la Scottish Premiership y múltiples tripletes domésticos.
Dio el salto a la Premier League con el Crystal Palace, donde causó un impacto inmediato al anotar un doblete en su debut. Ahí sumó un centenar de partidos y también tuvo un breve paso como cedido por el Leicester City. Volvió a la Ligue 1 de la mano del Lens, donde recuperó su mejor olfato goleador y es figura absoluta.
Mientras tanto, Haití tiene una de las narrativas más emotivas, sorpresivas y complejas del deporte rey. Contra todo pronóstico, la selección caribeña ya cuenta con dos participaciones en las Copas del Mundo.
Su primera participación fue en Alemania-1974 y tuvieron que esperar 52 años para sellar su regreso a un Mundial al clasificarse para el torneo de 2026. Esto se considera un verdadero milagro deportivo debido al contexto en el que se logró, ya que tuvo que jugar todos sus partidos como "local" en sedes alternas como Curazao y Barbados debido a la severa crisis de seguridad y política que atraviesa el país.
Los caribeños quedaron en el Grupo C con Escocia, Brasil y Marruecos. Todos sus partidos de la primera ronda los disputará en suelo estadounidense. Para un país golpeado por la adversidad, ver a su selección saltar a la cancha representa un triunfo de orgullo e identidad nacional que va muchísimo más allá de lo que pueda dictar cualquier marcador en el terreno de juego.