Cedió el muro del Nacional

<p>El muro del Tiburcio Carías Andino cayó sobre tres taxis.</p>

Los automóviles quedaron completamente destruídos.
Los automóviles quedaron completamente destruídos. */
Edwin Cerrato

A la 1:20 de la tarde, la capital se estremece con toda y su vulnerabilidad ante una tormenta eléctrica con vientos huracanados durante 20 minutos, que apenas azotó en un sector de la ciudad. El resultado, una cifra fatal de seis heridos y un muerto a inmediaciones del estadio Nacional.

La persona que falleció era hijo del famoso ex futbolista Majoncho Sosa y respondía al nombre de Víctor Sosa, de 60 años de edad, y residente en la comunidad de Santa Rosa. Sosa murió en el interior del taxi con registro AAE 5260 y número 3812, tras el impacto de la caída de una columna y desechos del muro que cedió ante los fuertes vientos.

En el mismo taxi se conducían otros pasajeros que resultaron heridos y fueron trasladados de urgencia al Hospital Escuela. Atrás del taxi, otras dos unidades con números 1114 y 2243 resultaron con severos daños, al igual que un vehículo turismo marca Honda Civic, este último del que su ocupante salió ileso y confirmó que “todo fue un milagro porque pude salir del automóvil sin un rasguño”, eran las palabras de Noé Nazareth.

Además de la muerte de Sosa, resultaron heridos ángela Juárez (32), Rony Solórzano (32), Karina Velásquez (30), Pedro Cruz (35), Cristóbal Ramírez y Marcos Cruz.
LAS CAUSAS

El Cuerpo de Bomberos, por medio de óscar Triminio, consideró que entre las principales causas del fatal acontecimiento se podría considerar, en primer lugar, la cantidad de agua caída en la capital en los últimos meses y que pudo saturar los muros perimetrales ubicados en la última gradería de la localidad de sol este.

Se debe considerar que el volumen de agua que ha recibido la ciudad en los últimos meses supera ya dos veces a la que la capital soportó en 1998 con el paso del huracán Mitch”, dijo Triminio. Asimismo, los vientos huracanados, al embolsarse el aire en el Nacional y buscar salida, podrían ser otra de las causas. La calle que conduce de la Sanidad hacia el centro de la capital y el mercado El Mayoreo, que se realiza viernes y sábado, quedó completamente obstruida por la cantidad de restos de cemento y bloques, además de la chatarra en la que quedaron convertidos los tres vehículos.
TESTIMONIOS…

Emanuel López, quien reside frente al lugar donde cayó el muro, relató que “primero escuchamos varios truenos fuertes… se fue la luz y cuando escuchamos que algo caía en la calle, salimos a ver y miramos que había mucho humo y polvo sobre varios carros”.

López tiene 17 años de residir a inmediaciones del Nacional y confirmó que sólo pudo ver cómo “otros motoristas de carros y los bomberos intentaban sacar a los heridos… mientras algunos se quejaban por estar malheridos”.

En la misma cuadra vive Alejandra Hernández, que después del percance, dijo: “Sólo escuché el gran estruendo (golpe del trueno) y en segundos se fue la energía. No había pasado ni un minuto cuando se oyó que algo fuerte caía afuera y casi no se podía ver por la nube de polvo que se formó. Fue algo horrible, ver esos carros bajo los pedazos de bloques”, dijo.

Minutos antes de las 4:00 de la tarde, el cuerpo de Sosa fue retirado del automóvil por el Cuerpo de Bomberos. Su hijo Victor Sosa llegó a la escena de la tragedia para reconocer a su progenitor.
EL MILAGRO

Noé Nazareth, un abogado de 42 años, se salvó milagrosament al pasar apenas unos segundos antes de que la parte central del muro aplastara los tres taxis. “Gracias a Dios estoy con vida, no sé cómo me pude salir del carro porque todo fue tan rápido”, dijo todavía preso de un ataque de nervios y ansiedad. El carro de Nazareth, un Honda Civic, quedó bajo los escombros, pero pudo salir del mismo, gracias a que la parte del muro y la base que cayó sobre la calle, destruyó todo a su alrededor, unos dos metros atrás de dónde él aguardaba el avance de otros vehículos.

“Esto fue algo de milagro. Esta es una experiencia que jamás voy a olvidar”, decía mientras miraba su auto y las personas que se aglomeraban a la espera de ver cómo los oficiales de bomberos luchaban para rescatar el cuerpo de Sosa.

“Fue algo impresionante y todavía no puedo creer que haya salido vivo”, dijo Nazareth, en el momento en el que se apersonaban al lugar de los hechos, Miguel Pastor, ministro Soptravi, y el alcalde Ricardo Alvarez.

Además, al lugar se hicieron presentes autoridades de Tránsito, la Policía y el Ejército, en un intento por conceder a los expertos el campo de trabajo necesario para efectuar las labores de rescate y evacuación de los restos.

“Lo recomendable es que el estadio Nacional, por lo menos esté cerrado hasta que se realice una minuciosa revisión de las graderías”, dijo el alcalde y quien de paso confirmó que las vías de acceso al estadio podrían estar cerradas por las próximas 48 horas para evitar males mayores, por si la base o la estructura quedaron endebles.
SOLO LOS MUROS

“A simple vista, el estadio y la gradería no sufrió daños mayores, el muro se cayó por los fuertes vientos y el peso de las vallas publicitarias, pero igual se hará (hoy) una inspección más detallada de todo el estadio, tratando de evitar mayores accidentes”, dijo el ingeniero estructural de Soptravi, Joaquín Torres.

El comisionado de Tránsito, José Oliva, indicó que las calles deben ser consideradas inaccesibles hasta que el Cuerpo de Bomberos y Copeco confirmen que se puede habilitar el paso vehicular por el lugar en el que aconteció la tragedia.

A eso de las 5:00 de la tarde, por el lugar apenas se podían apreciar a cientos de curiosos que no podían llegar hasta el lugar del accidente por el retén de seguridad impuesto por las autoridades. En un centro hospitalario del país, varios heridos se recuperaban de las lesiones, mientras la familia Sosa hacía los preparativos para retirar el cuerpo del patriarca que había perdido la vida de la forma menos esperada.

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