Este miércoles se disputa la última jornada de la fase regular de la Champions League y Real Madrid se medirá contra el Benfica de José Mourinho en Lisboa. Un partido en el que los blancos esperan seguir con la dinámica positiva, y volver a dejar buenas sensaciones.
El conjunto merengue necesita avanzar directó a los octavos de final, sin tener que disputar la ronda previa, como sucedió el curso anterior. Tienen prácticamente asegurado acabar en el top 8, pero Álvaro Arbeloa desea evitar sorpresas.
Una de las principales novedades que se pueden esperar será el regreso de Aurelien Tchouaméni a los sistemas, después de perderse el duelo contra el Villarreal por LaLiga.
El pivote francés no estuvo disponible por una sanción, pero se espera que juegue como titular en el Estadio Da Luz. Ha sido imprescindible durante la actual campaña, y también en la anterior, y se ha ganado la confianza de Arbeloa.
Tchouaméni es una de las pocas piezas que se han salvado de las críticas, gracias a su regularidad y su compromiso, y es el encargado de dar equilibrio al centro del campo, por su facilidad para recuperar balones.
FUERA DEL ONCE TITULAR
Pero su regreso al dibujo provocará que un compañero tenga que ver el partido desde el banquillo. El diario AS publica que el principal candidato a perder su puesto en el once es Eduardo Camavinga, quien todavía es incapaz de acabar con las dudas, y de recuperar su mejor versión.
Curiosamente, el mejor partido que se le recuerda en mucho tiempo fue actuando como lateral zurdo, una posición que a priori no es donde se encuentra más cómodo.
El problema es que cuando Camaving ha tenido que jugar en el centro del campo, ha sido señalado por sus pérdidas de balón, y por su poca participación. Así se pudo comprobar, una vez más, ante el Villarreal.
Es evidente que en el Santiago Bernabéu no están satisfechos con la evolución que el galo ha tenido durante los últimos años. Y Florentino Pérez, que fue su gran valedor junto con Zidane, ya se ha comenzado a plantear seriamente la posibilidad de traspasarlo en verano.
Si no es capaz de reaccionar, el futuro de Camavinga en el Real Madrid corre serio peligro.