La intensificación del conflicto en Medio Oriente, tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, paralizó la agenda deportiva en la zona y dejó en suspenso eventos de alto perfil, entre ellos la Finalissima que deben disputar la Selección argentina de fútbol y la Selección de España de fútbol el próximo 27 de marzo en el Estadio Lusail.
En medio del clima de incertidumbre, el periodista Horacio Pagani lanzó una controvertida hipótesis durante el programa Pasión por el fútbol, que generó un fuerte impacto en el estudio.
“Estados Unidos maneja todas las cuestiones. Yo estoy seguro de que el ataque a Irán fue para que se juegue el partido en Miami”, sostuvo el experimentado comunicador, dejando perplejos a sus compañeros de mesa. El silencio fue inmediato y, tras unos instantes, surgieron las primeras réplicas. “Me parece un poco fuerte”, respondieron algunos panelistas, marcando distancia frente a la teoría expuesta.
La Finalissima, en suspenso
Más allá de la polémica frase, se sabe que duelo entre los campeones de Europa y América que deberían disputar las selecciones de España y Argentina en el estadio de Lusail (Catar) el próximo día 27, sigue en en dudas tras la segunda jornada de la confrontación bélica entre Estados Unidos e Israel con Irán que ha implicado a buena parte de los países de esta zona de Oriente Medio.
La Asociación de Fútbol de Catar (QFA) ha anunciado este domingo en un comunicado oficial el aplazamiento de todos los torneos y competiciones debido a la inestabilidad en la zona hasta nuevo anuncio. No menciona expresamente al encuentro entre la Roja y la Albiceleste, que no obstante, corre serio riesgo de no poder jugarse en el estadio en el que el conjunto de Lionel Scaloni se coronó campeón mundial.
La UEFA, la Conmebol y la FIFA, siguen atentamente el desarrollo de los acontecimientos de este conflicto bélico y los contactos son y serán permanentes para, de acuerdo con las autoridades gubernamentales cataríes, tomar una decisión al respecto. De momento, no ha habido manifestaciones públicas oficiales de dichos organismos ni de las federaciones española y argentina, que, como el mundo, aguardan una solución. Este lunes se intensificarán los contactos y las reuniones.
En ese contexto, el entrenador español Luis de la Fuente también se refirió al tema y dejó abierta la posibilidad de un cambio de sede. “La solución sería, mientras no se pueda jugar allí, buscar otra sede”, expresó en diálogo con Radio Nacional de España.