A Franz Beckenbauer le parece bien la propuesta del presidente de la Uefa, Michel Platini, de colocar un árbitro extra detrás de cada portería para evitar errores como en Sudáfrica.
En declaraciones al vespertino Evening Standard, el ex capitán de la selección alemana que ganó el Mundial de 1974 y entrenador de la que conquistó en 1990 el de Italia dice que hay que ver cómo funciona el sistema en los dos próximos años en las ligas europea y de Campeones, pero él se dice a favor de la idea.
'Si ese sistema hubiese estado funcionando, se habría detectado el incidente de Therry Henry (que permitió a Francia vencer a Irlanda y calificarse para la Copa Mundial). Y también habría visto el gol de Lampard (en el partido Inglaterra-Alemania)', señala.
NO A LA TECNOLGÍA
Pese a los errores de arbitraje, Beckebauer no es partidario del uso de la tecnología en el fútbol. '¿Quién decidirá? Al final serán siempre las personas. La tecnología significaría demasiadas interrupciones'.
Más le preocupa el estándar del arbitraje en el reciente Mundial: así Howard Webb mostró catorce tarjetas amarillas en la final entre Holanda y España, y Beckenbauer consideró que en general hubo demasiadas tarjetas y los estándares 'deben mejorar'.
LE GUSTA LA ESPÑA ACTUAL
Sobre el once de Vicente del Bosque, Beckenbauer afirmó que 'España jugó el mejor fútbol en Europa durante los dos últimos años' y agregó que junto al Brasil eran su equipo favorito.
DE SU ALEMANIA
En relación con sus compatriotas, Beckenbauer se dice orgulloso del 'revival' después de una reforma de diez años del fútbol alemán tras la derrota por Croacia en el Mundial de 1998 y la sufrida ante Inglaterra en la Copa de Europa de 2000.
Gracias a esa reforma, los alemanes de la selección que jugó en Sudáfica, con una edad media de 25 años, reflejaba la juventud multicultural de la nueva Alemania con un Mesut Ozil, de origen turco, y un Jerome Boateng, de origen ghaneano, ambos de 21 años.
'Los alemanes y los ingleses no juegan como los brasileños. Tienen que mejorar, sacar a sus jugadores jóvenes, que tienen carácter', explica.
'Yo vi los últimos amistosos de Alemania (antes del torneo). Todos corrían, todos disfrutaban. Era una buena señal. Todo el mundo quería jugar. Pensé en todo momento que tenían la necesaria calidad. Nunca hay que subestimar a los alemanes. Incluso cuando perdieron frente a Serbia jugaron bien', afirma.
Beckenbauer señaló por otro lado que en Alemania no podría ocurrir lo que sucede en Inglaterra: que llegue un inversor extranjero y compre todo un equipo de fútbol.
'Si un jeque de Oriente Medio quisiese comprar el Bayern Múnich, sólo podría hacerse con el 49 por ciento. El 51 por ciento restante debe quedarse en Alemania, con el club. Se aprobó esa ley por lo que ha estado ocurriendo en el fútbol internacional', explica.
En relación con el lugar en el que se disputará el próximo mundial, el periódico señala que cuando Beckenbauer se reúna con el resto de la ejecutiva de la Fifa en diciembre para tratar el tema, todo parece indicar que apoyará a Rusia al igual que el presidente de la Federación, el suizo Sepp Blatter.
'Inglaterra tiene la mejor infraestructura. Lo tiene todo, y su candidatura es fuerte, señala Beckenbauer, aunque agrega: 'Pero Rusia es fuerte. Rusia tiene un gran historial futbolístico. Fue una enorme decepción que no estuviesen en Suráfrica'.