La Selección Mexicana vive momenestos amargos y de división. Los 13 jugadores sancionados hace una semana, por una serie de faltas disciplinarias en que incurrieron luego del juego que tuvieron con su similar de Colombia, enviaron un documento a la Federación pidiendo no volver a ser convodados.
Rafael Márquez ya lo había dejado claro: “Esto no se va a quedar así”. El defensa central y líder del Tri en los últimos años fue quien encabezó la alianza entre los trece castigados, para redactar una carta y posteriormente enviarla a Justino Compeán, presidente de la Federación, y a Decio de María, secretario general del organismo.
En este documento, los jugadores manifiestan su deseo por no ser convocados en los próximos partidos, oficiales o amistosos, hasta que no se resuelva la problemática, es decir, los futbolistas no están de acuerdo en las formas de Néstor de la Torre, director de la Comisión de Selecciones Nacionales, por lo que solicitan, de manera indirecta, su dimisión.
LA CARTA
“Todos y cada uno de los que firmamos este documento solicitamos a los dos principales directivos de nuestra Federación, que no seamos convocados más durante partidos de la Selección Nacional, oficiales y no oficiales, hasta que las conductas y procedimientos al interior de nuestras concentraciones sean más coherentes con ideas y conductas de los directivos”, expresan en la misiva, que tiene una extensión de tres cuartillas, que se divide en 14 puntos.
“No somos ajenos e indiferentes a los conceptos de disciplina, orden, profesionalismo, entrega, jerarquía y otros más, pero el que tampoco podemos dejar a un lado es al código de respeto interno a la confidencialidad”, añade la carta.
“Desde hace mucho tiempo, lo que sucede dentro del seno de la Federación, se queda ahí, en la misma Federación. Es muy sencillo, la ropa sucia se lava en casa. Eso siempre había existido y desde hace algún tiempo, ha dejado de ser así”, señala la carta, que fue redactada el pasado 22 de septiembre, un día después de que de la Torre dio a conocer que 11 elementos debían pagar 50 mil pesos -unos 3 mil dólares-, por faltar al reglamento interno, además de que Efraín Juárez y Carlos Vela serían suspendidos seis meses.
Además, el escrito señala que si se ventilan en la prensa sus errores, por qué no se hace lo mismo con los yerros de Néstor de la Torre, tales como la larga concentración previo a la Copa del Mundo, así como no tener un plan después de que se sabía que Javier Aguirre no continuaría al frente del Tri.
Otro aspecto que reprochan es tener interinatos largos, lo cual “muestra una clara ineptitud de manejo y definición de proyecto que pudiéramos llamar Brasil 2014”.