Según un reportaje de diario El Mundo de España, el portugués convocó a una reunión en la casa de Jorge Mendes (su representante) con sus asesores en aquella fecha para atender de forma frontal el revuelo generado por sus problemas fiscales y descubrir al respondeble.
'¡Dije que no quería riesgos!', asegura el rotativo que dijo el luso a lo que su abogado, Carlos Osorio, respondió: 'Yo soy el responsable. Tranquilo, todo está bien'.
Meses después, cuando Cristiano Ronaldo se enteró que debía pactar con el Fisco de España, estalló porque desconocía las diferencias de negociar con clubes y patrocinadores, creía que los impuestos debían ser cubiertos por estos últimos.
'¡Yo nunca dije que no se pagaran impuestos! ¡Quiero saber qué ha pasado! No entiendo nada, los impuestos los pagan los patrocinadores. ¿Por qué me acusan a mí?'.
Celos por Messi
Luego de pactar con Hacienda de España, el portugués esperaba que Real Madrid le renovara contrato y le aumentara el sueldo, esto en consideración con los pagos que debía hacer.
Sin embargo, el equipo en el que es el goleador histórico prefirió mantenerse al margen y este lo tomó como una traición.
A diferencia de Real Madrid, Cristiano se enteró del blindaje del Barcelona a Lionel Messi. Los azulgranas le subieron el sueldo para 'afrontar' sus pagos al Fisco.
A pesar de todo, Jorge Mendes mantuvo abierta hasta el último momento la puerta del Madrid; sabía que Florentino siempre hace una última jugada.
La hizo, pero ya no había marcha atrás para Cristiano: 'He dado mi palabra a quien me ha valorado cuando el Madrid no lo hacía. Si ahora viene Florentino y me da el doble, me da igual. Me voy a la Juve', dijo CR7.