El delantero portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, que ya llegaba afilado con dos tripletes consecutivos y seis tantos en seis jornadas, fue el encargado de abrir el marcador en el clásico ante el Barcelona y protagonizó un particular festejo.
El delantero se señaló el pecho y realizó gestos al estadio de que se calmara ante su presencia. El 21 de abril Cristiano Ronaldo lograba el 1-2 para el Real Madrid que casi sentenciaba el título de Liga a favor de los blancos. El portugués lo celebró pidiendo calma a los seguidores del Barcelona y diciendo: 'Yo soy'.
Casi seis meses después se repitió la historia y el portugués marcó el 0-1 de un disparo raso y lo celebró de la misma forma, pidiendo calma y tranquilidad a los aficionados culés.
En este clásico, ha protagonizado su habitual festejo desafiante con afición del Barcelona al que ya ha anotado dos goles.