Efectivamee hablamos de Jonathan de Falco, un exjugador de origen belga que jugaba en el Racing de Malinas de Bélgica.
De repente en 2011, cansado de las lesiones que sufría constantemente, decidió dejar el fútbol para poner su propio centro de masajes y dedicarse a la kinesiología. Pero lo que nadie sabía es que a de Falco también le gustaba bailar en el night club en un reconocido boliche belga.
Una noche, al bar fue un productor de cine XXX y le acercó la propuesta de trabajar para una de sus películas. El ex futbolista, por temor a ser descubierto por sus ex compañeros, que seguramente se burlarían de su nuevo trabajo, decidió ponerse un nombre artistico. Y a partir de ahí fue conocido como Stany Falcone.
La historia sigue porque luego de haber rodar su primer filme, Falcone ganó el premio al mejor novato del año y rápidamente pasó a ser una estrella.
Fue ahí cuando se animó a hablar de su homosexualidad y criticó al mundo del fútbol: 'Todavía hay demasiados prejuicios y muy poca tolerancia'.
Actualmente es una de las estrellas porno del cine homosexual más reconocidas del medio y participa constantemente de desfiles para las marcas de ropa más importantes del mundo.