Liga Nacional
2010-07-16
El encuentro amistoso del 11 de agosto ante México se ha convertido en un marrón para la Real Federación Española de Fútbol (Rfef). El encuentro se disputará en tierras mexicanas para conmemorar el bicentenario de su independencia.
El país azteca espera con mucha ilusión el partido aunque es posible que los responsables de la Federación mexicana se lleven un chasco importante.
Para empezar, los internacionales del Barça vuelven a entrenarse el nueve de agosto y no sería muy normal que el seleccionador, Vicente del Bosque, les convocase para disputar el encuentro ya que su estado de forma no sería el adecuado y el viaje tampoco es cómodo. A las ausencias azulgranas hay que sumar las posibles bajas de los jugadores del Real Madrid.
En principio Mourinho, técnico del conjunto blanco, había fijado el día 2 de agosto como fecha de regreso al trabajo. Sin embargo, la idea del capitán Iker Casillas es pedirle al portugués que les conceda una semana más de descanso luego de vivir un Mundial muy duro.
Si Mourinho acepta, que todavía está por ver, los madridistas se encontrarían en una situación similar a la de los azulgrana, ya que volverían al trabajo el nueve de agosto y apenas tendrían margen para disputar en condiciones el choque ante México.
La ley también ampara la ausencia de los internacionales. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha dejado claro que los futbolistas tienen derecho a un mes de vacaciones. En su día, el presidente de la Rfef, Ángel María Villar, garantizó que España disputaría el amistoso con sus principales estrellas.
Sin embargo, el triunfo en el Mundial puede cambiar radicalmente los planes y es muy posible que para el partido ante México, Del Bosque se vea obligado a convocar a jugadores menos habituales. Tampoco hay que olvidar que el caché de la selección ha aumentado tras la victoria en Sudáfrica y no sería una imagen demasiado positiva ir con un conjunto B. La situación se complica.