La liga profesional de Japón (J-League) viene llena de sorpresas en su centenario. Este fin de semana, el fútbol nipón arrancó con una gran novedad en la norma de los desempates que podría cambiar las reglas del fútbol tradicional.
La J-League adaptó una norma en la que no se permiten los empates en los partidos. Si un equipo iguala después de los 90 minutos, se realiza una tanda de penales para determinar a un ganador. El vencedor consigue 2 puntos, mientras que el perdedor se queda con 1.
Más allá de eso, el sistema de puntuación sigue igual: el ganador en un partido regular consigue 3 puntos y el perdedor se va en blanco.
El objetivo de esta norma es "eliminar por completo los empates y aumentar la emoción y la competitividad en cada partido", según las autoridades del fútbol japonés.
Sin embargo, esta iniciativa es solo una prueba para la 'temporada de transición de 2026', no durante el campeonato oficial después del cambio de calendario.
Tras esta corta liga que terminará antes de verano, la J-League pretende igualar su formato a las ligas europeas y a las ventanas de transferencias, y tener una temporada que empiece en agosto y acabe en mayo.
Esta miniliga de 20 equipos, divididos en las regiones de Este y Oeste, ya vivió sus primeras tandas de penales en la primera jornada del certamen.
El Kyoto Sanga-Vissel Kobe (1-1) del pasado viernes fue el primer partido oficial de la historia del fútbol nipón en implementar esta norma, llevándose el exequipo de Andrés Iniesta la victoria en la tanda de penales (2 puntos).
El FC Tokyo también sumó 2 puntos al vencer al Kashima en la tanda tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. Hicieron lo mismo Gamba Osaka y Avispa Fukoka tras igualar ante Cerezo Osaka (0-0) y Okayama (1-1), respectivamente.
Luego de los partidos de la fase regular de la 'temporada de transición', la J-League realizará un playoff para determinar al ganador en formato NBA.