El brasileño Matheus Cunha fue el único que encontró el acierto en Stamford Bridge y su gol al borde del descanso sacó del bache al Manchester United, y acentuó la crisis del Chelsea (0-1), que sumó su cuarta derrota seguida en un duelo por los puestos de la Champions League.
Era un partido clave por instalarse en la parte alta. Especialmente para el Chelsea, que encadenó cuatro derrotas seguidas por primera vez desde marzo de 1998.
El cuadro de Liam Rosenior, el que más derrotas (siete) ha encajado desde principio de marzo en las cinco grandes ligas en todas las competiciones, se topó con su falta de acierto y con los palos. Tres veces se estrellaron en los postes los 'Blues', que se hicieron acreedores a un marcador más benévolo pero que volvieron a fracasar.
La lesión prematura del brasileño Estevao, al cuarto de hora, después de una carrera, limitó los argumentos del Chelsea, que pudo tomar ventaja a los 11 minutos. El joven extremo sudamericano tiró al poste izquierdo en una rápida transición, y después llegó su lesión.
La retirada del campo de Estevao fue un palo para los 'Blues', que recurrió a Alejandro Garnacho, de cara ante su exequipo. Aún así, tuvo la de Enzo Fernandez a la media hora, un poco antes de que una buena jugada por la derecha de Bruno Fernandes acabara con un centro al área. Llegó desde atrás Matheus Cunha, que de primeras mandó la pelota a la red.
Fue un mazazo justo antes del intermedio. Después, se enredó en su propio dominio el Chelsea, que pudo igualar con un cabezazo al travesaño de Liam Delap y otro posterior de Wesley Fofana, también al larguero. Entre ambas, una gran intervención de Robert Sánchez en un balón que se envenenó en el área londinense.
Un tiro desde la frontal a cinco minutos del final de Moisés Caicedo rozó el palo. Fue otra del Chelsea, que se quedó a las puertas de una igualada necesaria, anclado en el sexto puesto, a cuatro puntos del Liverpool (quinto).
El United se mantiene en el podio, con tres de renta sobre el Aston Villa y a seis del Manchester City, con dos partidos menos.