El Milan no logró pasar este martes del empate en San Siro en su debut en la Champions League contra el Anderlecht belga, en un encuentro que evidenció de nuevo las carencias del equipo 'rossonero'.
Milan llegaba al encuentro necesitado de una victoria para redimirse de los decepcionantes resultados ligueros encajados hasta ahora con dos derrotas ante el Sampdoria y el Atalanta.
El técnico Massimiliano Allegri, que no pudo contar con los brasileños Pato y Robinho en el ataque por lesión, apostó por un esquema 4-3-2-1, con Giampaolo Pazzini como delantero y Kevin Prince Boateng y Emanulson como medias puntas, dejando al español Bojan Krkic y a El Shaarawy en el banquillo.
Con todo, el Milan evidenció problemas para construir su juego y acusó una falta de intensidad y de continuidad, que complicó su estreno en la Liga de Campeones ante un rival con mucha menos experiencia europea.
Los 'rossoneri' sufrieron para contener los ataques del Anderlecht, que supo aprovechar las dificultades de Antonini en la banda derecha para contener a Gillet, facilitando que el conjunto belga acercarse al área de Abbiati, aunque sin crear claras ocasiones de peligro.
Un resultado 0-0 por debajo de las expectativas que complica, además, el futuro de Massimiliano Allegri al frente del banquillo milanés, ya que en Italia son muchas las voces que apuntan que podría ser sustituido por el entrenador de los juveniles del club, el ex delantero Filippo Inzaghi.