Internacionales
2011-12-11
El Monterrey mexicano vivió una nueva decepción para su país en el Mundial de Clubes, al quedar eliminado este domingo en los cuartos de final ante el Kashiwa Reysol japonés (4-3 en penales tras 1-1), mientras que el Al Sadd catarí ganó 2-1 al Esperance tunecino.
De esta forma, los dos cuartos se saldaron con victoria asiática y el torneo conoce ya sus semifinales: el Kashiwa se enfrentará al Santos brasileño, mientras que el Al Sadd tendrá que medirse al FC Barcelona español.
El encuentro más emocionante fue el de la caída del Monterrey, que se hundió físicamente en la parte final del partido y que terminó cayendo en penales, tras un partido en el que el brasileño Leandro Domingues adelantó a los anfitriones en el 53 y que el chileno Humberto Suazo igualó en el 58.
En los penales de los Rayados, fallaron sus lanzamientos Luis Pérez y el portero Jonathan Orozco. Los nipones sólo dejaron de anotar uno de sus tiros, el de Junyo Tanaka, y sellaron su pase en el partido de este domingo en Toyota.
Como ocurrió el año pasado con el Pachuca, que cayó en cuartos ante el Mazembe congoleño (1-0), México fracasó en el Mundial de Clubes y continúa con su particular 'maldición': es el país con más participaciones -siete equipos en ocho ediciones-, pero nunca ha conseguido alcanzar la final del torneo.
El Monterrey, debutante en el Mundial, tampoco lo logrará este año y tendrá ahora que luchar el miércoles por el quinto puesto, un objetivo menor, frente al Esperance tunecino, que perdió 2-1 ante el Al Sadd catarí.