Internacionales
2012-12-01
El Real Madrid se mantuvo fiel a la historia reciente de los derbis madrileños y extendió la hegemonía de los trece últimos años en un duelo intenso, con más pelea que fútbol, que decidió la actuación de Cristiano Ronaldo, autor de un bello tanto de falta y después otro gol de Mesut Özil para finalizar el juego 2-0.
Tensión, intensidad y un ritmo diabólico. El duelo nació igualado, con un Atlético de Madrid mostrando su crecimiento. El juego tenía tanta velocidad como imprecisión en los últimos metros.
Diego Costa tenía cuentas pendientes con Pepe y Ramos de la pasada temporada. El brasileño no paró de incomodar. A los trece minutos sentó a Ramos en el costado izquierdo y asistió a Falcao.
El colombiano ganó la partida a Pepe y remató a placer. Casillas rescató su imagen de salvador al inventar una parada repleta de reflejos y se fue al tiro de esquina.
Al minuto 15 Cristiano disparó y se reencontró con el gol de falta, su remate sorteó la barrera en trayectoria ascendente y cuando cambió a descendente, bajó a una gran velocidad pegada al palo derecho de Courtois, que mientras se estiraba sentía impotencia, era el 1-0.
El Atlético debía dar un paso al frente y le sobraba autoestima para hacerlo. Simeone había ordenado frenar como fuese la opción madridista de explotar su velocidad. Los contraataques eran cortados con faltas a Özil.
Y con el 1-0, el Real Madrid junto al Atlético se fueron al descanso.
En el complemento había llegado la hora de Özil. Aparecían espacios y es cuando se encuentra como pez en el agua. Primero asistió a Benzema, que remató abajo al meta rojiblanco. Luego a Cristiano que con su zurda no encontró puerta.
Al final acabó marcando la sentencia. Ronaldo más generoso que nunca puso el broche con un pase perfecto a Mesut que definió con tiempo abajo y la gradería enloquecía con el 2-0.
Tras este resultado, el Real Madrid mantiene su distancia de 11 puntos con el Bracelona, mientras el Atlético, que era el más cercano perseguidor del Barca, se quedó a seis unidades de los azulgranas.