Los que piensan que el único culpable de la debacle de Honduras en la Copa Oro, es el atacante Anthony Lozano, están locos o simplemente no saben nada de fútbol. Tampoco es que quiero defender el bajo nivel que mostró el atacante durante el torneo,
pero me parece cruel e injusto que señalen solo a Lozano tras la eliminación.
Nadie menciona
otros nombres como el de Romell Quioto, que erró a un metro de la línea de gol, una oportunidad clara contra Panamá. No escucho ni leo por ningún lado las equivocaciones que tuvo Eddie Hernández contra Estados Unidos y frente a Haití. Mucho menos hablan de los errores infantiles que sufrimos en defensa en los tres juegos de la fase de grupos. Nadie se atreve o no tienen capacidad de hacer ese tipo de señalamientos.
¿Por qué enfocarse en una sola persona?
¿Por qué destruir a un muchacho de 22 años, que todavía puede crecer y darle cosas importantes a nuestro fútbol? ¿Por qué?
El cipote no estuvo fino, pero también revisemos la manera en la que fue utilizado por Jorge Luis Pinto, quien lo puso a correr más y a pensar menos en el gol.
Lozano jugó solo en ataque y casi siempre le tocó naufragar entre los defensores rivales.
Foto: Diez
Seguramente este duro momento y conociendo muy bien al jugador, le servirá a Lozano para madurar y aprender de sus errores. Pero por favor, no “matemos” a un jugador como Anthony.
Hay peores personas en Honduras de las que podemos hacer circo y juzgarlas por corruptas o cualquier otro calificativo que querramos ponerle. No hay que ser crueles.
Yo a Lozano, le daría otra oportunidad.