La Selección

En México 'miran a San Pedro Sula con bastante respeto'

Gilberto Yearwood recuerda el encuentro que Honduras ganó por primera vez al Trí.

2013-03-15

La voz de Gilberto Yearwood apenas se altera, pero de vez en cuando la emoción por los recuerdos lo deja en evidencia. Él fue testigo, como asistente de Ramón Maradiaga, del primer triunfo de Honduras ante México en una eliminatoria mundialista, 2-1 en el Morazán. Ya es un lejano 1996, pero el “Caballero de la Cancha” recuerda muchos detalles que compartió con DIEZ.

¿Qué recuerda de ese partido de 1996?

Fue un gran satisfacción porque fue el momento en que se rompió una paternidad que México tenía sobre Honduras, le dio una gran alegría al país.

¿Qué detalles de inmediato vienen a su mente?

La ansiedad que existía en todo un país por obtener esa primera victoria ante México y que esa noche se logró.

¿Cómo se vivió el empate transitorio en el banquillo?

Hubo una jugada fatal, que le sucedió a Arnold Cruz como a cualquier futbolista, pero lo más importante fue que la respuesta fortaleció más a la Selección, incluso la afición desde la tribuna alentó sin parar, nadie se puso a juzgar. Hubo una rebeldía inmediata.

¿Jugar en el Morazán fue determinante?

Sí, fue importante, la afición jugó su partido, todos hicimos lo nuestro.

¿Por qué cree que Honduras finalmente terminó ese día con la paternidad?

En primer lugar, no hay mal que dure cien años, por otro lado todo mundo se hizo un puño, todos pensamos y actuamos de manera positiva.

¿Honduras llegó como víctima a esa partido?

La historia marcaba eso, pero la Selección tenía claro que ese era el partido del presente y que tenía que dar todo en procura de obtener ese resultado.

Y ahora, ¿víctima o cazador?

Hoy México llega presionado porque no ha tenido un buen inicio de local y obviamente la aduana de San Pedro Sula ellos la miran con bastante respeto, incluso muchos de ellos andan hasta con temor, cosa que en el pasado no sucedía.

¿Este México de Chepo de la Torre es más equipo que el de 1996?

Ellos siempre tienen jugadores de jerarquía, incluso ahora hay más en el extranjero, al igual que los tiene Honduras. Nosotros no podemos descuidarnos y pensar que no es una selección fuerte, lo que pasa es que el fútbol tiene su momento y ellos llegan súper presionados a este partido.

¿17 años después cómo ve la importancia de haber ganado en 1996?

Fue el punto de partida, el país lo estaba necesitando y hay cosas que a través del deporte se terminan y quitarnos ese yugo que nos tenía México fue fundamental en ese momento.

¿Este Honduras-México es el que se vive con más morbo?

Ha crecido mucho en ello. Antes México no valoraba a Honduras y hoy en día para los mayoría de ellos somos de la selecciones favoritas para clasificar al Mundial, eso implica un respeto que la Selección se ha ganado con méritos propios.