La Selección
2010-06-13
Es cocinero. Está a la vista. Le va a Honduras. La camiseta azul de la Bicolor lo delata.
Camina por uno de los parajes del hotel Indaba de Johannesburgo y lo detengo para conversar con él durante un par de minutos.
“Esta camiseta me la regaló Roberto Villalobo, el cheff del equipo hondureño. Yo soy su ayudante, me alegró mucho que me la diera y por eso la ando puesta”, cuenta.
Su nombre es Mudzanini, es un muchacho alegre y extrovertido. Se nota que es feliz.
Le acababan de dar la camisola azul y ya la andaba luciendo con orgullo. También llevaba puesto el sombrero de cocinero.
“Este miércoles iré con ustedes y cuando le metan un gol a Chile voy a gritar ‘Goollllll’”, dice, mientras suelta una carcajada. Y mueve los brazos como si de verdad ya hubiera caído la primera anotación de David Suazo.
LA DIETA
Mudzanini también se ríe cuando le digo si le ha dado carne de cocodrilo a los jugadores. “No, no, no… Todo el mundo me hace la misma pregunta”, responde.
Y agrega: “Comen carne, pollo, arroz, verduras, frutas… Es decir, lo que comemos en Sudáfrica. Comida normal”.
Lo único que a Mudzanini se le hace extraño es que en Honduras comen los mariscos en sopa. “En mi país no acostumbramos a eso”, explica.
La dieta de Honduras también incluye bebidas energizantes y espagueti. Ayer hubo una excepción y una hondureña que vive en Johannesburgo les llevó baleadas.
“Aunque son atletas y gastan muchas energías, comen raciones normales, no son exagerados. Están en pleno Mundial y no pueden engordar”.
Según Mudzanini, complacer el paladar de los futbolistas es algo que él considera “relativamente fácil”.
“No piden cosas raras ni complicadas. He atendido a muchísima gente y estos muchachos son de los mejores”.
Lo más complicado -cuenta-, es darse a entender con los cocineros hondureños, pues ni Mudzanini habla español, ni Roberto y sus otros ayudantes hablan inglés.
“Pero allí vamos, comunicándonos a señas. Creo que hasta el momento lo hemos hecho bien”.
“Hablamos a señas o allí vemos cómo nos vamos logrando hacer entender”, aclara Mudzanini.
Y aunque tiene ganas de seguir conversando, lo dejo ir porque son las cuatro de la tarde y debe empezar a preparar la cena de la Selección Nacional de Honduras.
Además de la comida que Mudzanini prepara a los muchachos, habrá que meter otros ingredientes en el menú para ganarle a Chile. Empecemos por poner güevos…
RECORDANDO A HONDURAS
Para comer algo de nuestro país, los jugadores acuden directamente a los hermanos Roberto y Marlon Villalobo, los chefs de la Bicolor, quienes no dudan en complacerlos con las baleaditas, las sopas, los mariscos y el pollo al horno.