Hace cinco años el jugador hondureño Walter Martínez se fue a China para construirle un futuro mejor a su familia y ahora está viendo los frutos de todo lo que sufrió.
El “Pery”, como popularmente le conocen, estuvo con sus ex compañeros de Marathón la semana anterior... le reveló a DIEZ algunas curiosidades sobre su vida en Asia, destaca sus vivencias con la alimentación.
“Es impresionante todo lo que he comido, al final uno tiene que probar aunque no quiera. Comí murciélago, piel de serpiente, ranas y todo tipo de animal y acá estoy, no me pasó nada. La carne de murciélago sabe como a pollo, al igual que la rana”, manifestó con una sonrisa.
CON CASA Y TODO
También habló de todas las comodidades que tuvo, “el extranjero que llega a China va con todo, pasajes aéreos, y hasta apartamentos de tres cuartos que acá en Honduras te pueden valer hasta 60 mil lempiras mensuales.No pagamos el agua ni la energía eléctrica porque eso va incluido en el contrato”, explicó.
China es un país azotado por los fenómenos climáticos y Walter no se salvó de vivirlos. “Le pasó algo a mi esposa, yo estaba saliendo de viaje para jugar con el Beijing, íbamos para el exterior y en eso pasó un temblor fuerte, le costó salir del apartamento y cuando pudo, quedó encerrada en el elevador, al final los hoteles siempre tienen algo para activar la energía y no pasó a más”.
A “Pery” le tocó llevar a sus hijos a vivir a las ciudades chinas, pero eso ya le trajo sus frutos. “Mis hijos iban a la escuela allá, pero al mayor lo regresé para Estados Unidos para que siguiera estudiando, además son ciudadanos americanos.
El pequeño, incluso tiene niñera china y habla al cien por ciento mandarín, también inglés y español, es trilingüe”, manifiesta orgulloso.
Las buenas noticias no dejan de llegar para Martínez, hace dos semanas recibió una llamada telefónica que le alegró: “me dijeron que mi residencia en Estados Unidos había sido aprobada, gracias a Dios que ya me puedo ir”, finalizó el “Pery” Martínez.