Salvador Nasralla y el recuerdo de su madre: “Siempre me miró como un niño, le daba miedo cuando no llegaba temprano a casa”

El ingeniero pasará su primer Día de la Madre sin la mitad de su ser. Revela detalles desconocidos que hizo por él doña Alicia Salum quien falleció el pasado 3 de mayo

El presentador de televisión y periodista deportivo, Salvador Nasralla, pasará su primer día de La Madre sin su progenitora y hoy recuerda sus mejores momentos.
El presentador de televisión y periodista deportivo, Salvador Nasralla, pasará su primer día de La Madre sin su progenitora y hoy recuerda sus mejores momentos. *
Kelvin Coello

Salvador Nasralla (30 de enero de 1953), es uno de los personajes más conocidos en Honduras. Niños, adultos… en todos lados saben quién es al ver una imagen suya. Muchos le llaman “El señor de la televisión”, otros lo conocen como “el ingeniero”, otros como el presentador de “X-0”, pero detrás de la formación del hoy relator de fútbol, periodista deportivo y político, hubo una mujer que le formó. Fue su madre, doña Alicia Salum, quien falleció el pasado 3 de mayo y pasará este día de la Madre sin ella, 68 años después.

Era el año de 1970 cuando Salvador se marchó a Chile para estudiar ingeniería y por primera vez se apartó de su madre durante siete años. Doña Alicia nació en Santiago de Chile un 1 de octubre de 1928; hija de padre sirio y madre libanesa que emigraron a Sudamérica. Fue en el país andino donde conoció a don Alejandro Nasralla, un hondureño que dejó su patria en 1944 al salir huyendo de la dictadura del general Tiburcio Carías Andino donde el amor los unió.

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En esa época, don Alejandro conoció a doña Alicia (Q.D.D.G.) y tras salir de la presidencia el dictador Tiburcio Carías Andino, regresó a Honduras para comenzar a rehacer su vida. Un 30 de enero de 1958, nació el mayor de la familia, un varón a quien llamaron, Salvador Alejandro César Nasralla Salum. Hoy Salva, nos cuenta lo que pocos conocimos. Cómo una mujer con la que convivió a lo largo de sus 68 años, le formó el carácter y de quien dice, “era el hijo consentido, pues era el único varón que tuvo”.

Doña Alicia Salum, fue la madre de Salvador Nasralla y falleció hace algunas semanas y le dejó mucha enseñanza. Fotos cortesía

En este día de la madre, Salvador extrañará ir a comer con ella, contarle las cosas que solo ella podía escuchar, fue su confidente y quien lo orientó. Su vida se forjó a lo que hoy en su éxito, gracias a sus consejos. “Creo que con la muerte de mi madre se fue una parte de mí, ella era mi complemento desde que tengo noción de vida; yo perdí a mi papá siendo muy joven y me crie a su lado… ella forjó mi carácter”, dice Salvador.

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“Mi madre fue la mujer más importante de mi vida porque me acompañó en todos los años de soltería hasta 2016 (fueron 58 años) y en todo este tiempo, todo lo que necesité, normalmente un hombre lo logra con su esposa y mi mamá fue quien me lo dio: tener la ropa limpia, planchada, la comida, acompañamiento, escuchar, platicar las cosas que no se puedan platicar con gente que no sea de la familia. Todo eso lo tuve con mi mamá desde la niñez, la soltería a partir de los 23 años cuando regreso de estudiar de Chile y vivo con ella. Hizo todo lo que una mujer hubiera hecho por un hombre porque a los 28 años perdí a mi padre, entonces, yo ocupé el lugar de mi papá”, cuenta Salvador a DIEZ.

Luego agrega: “Fue gratificante vivir con ella, compartir con ella, siempre me cuidó. Ya cuando ella se puso más mayor me tocó cuidarla a mí, hacer el inverso del papel y lo hice con mucho gusto. Ahora que mucha gente me da su pésame, me doy cuenta de lo importante que era mi mamá. Ella siempre ocupó un lugar privilegiado en mi vida: desayunaba con ella, viví con ella, almorzaba con ella. Mil veces desprecié invitaciones para ir a comer porque si yo no comía con ella se sentía ofendida. Ahora que ya no estará será muy triste. Los días de la madre que yo siempre estuve con ella, siempre compartimos ese día en reuniones familiares pero la mayor parte de las veces comía con ella. Siempre me preocupé que en las fiestas más claves del año como Navidad y Año Nuevo los pasé con ella, nunca privilegié reuniones de otro tipo, siempre pasé con ella los días importantes como en su cumpleaños, Navidad, todos esos días y por supuesto el día de la madre”.

¿Qué heredó usted de su madre?
Mi mamá era ordenada y súper estricta. Las cosas que hacía las hacía bien. Creo que heredé bastantes rasgos físicos y rasgos profesionales. Ella siempre estaba pendiente de lo que se decía de mí en las redes sociales y medios de comunicación. Yo la verdad no tengo tiempo de leer redes sociales, yo publico pero no leo lo que me responden y mi mamá se interesó mucho en ver lo que ponían de mí. Ella me decía: en la tele tal persona dijo estas cosas tuyo o cuando tenía acceso a diario El Heraldo lo leía y subrayaba las cosas interesantes, artículos que tenía que leer. Ella fue un apoyo en la parte política porque de muchas cosas me enteré por ella. Me seguía en la parte política y no se perdía mis programas. Ella vivió gran parte de los últimos años con sus hijas, o sea mis hermanas, pero igual no se perdía los programas míos los domingos, estaba desde las 8.00 de la mañana viendo Cinco Deportivo y para verme en X-0 da dinero.

El ingeniero Salvador Nasralla junto a sus hermanos cuando era un niño a inicios de la década de los 60.

¿Cuál fue el último consejo que ella le dio?
El último consejo que me dio fue que le diera mucho cariño a mi hija, que los niños necesitaban mucho cariño, que no descuidara eso.

¿Qué recuerdo guarda de ella como su tesoro más valioso?
Es que como yo vivía con ella, pues cada momento que viví a su lado era un momento especial, no había uno súper especial, pero ella trataba de aconsejarme adecuadamente y para tener un recuerdo tuvo que haber sido un evento extraordinario cuando te despertás, desayunás con ella, te vas a trabajar y yo vivo a cinco minutos de TVC, entonces almorzaba todos los días con ella, luego en la noche cenaba con ella. A veces le molestaba que tenía unos horarios raros, porque se preocupaba que la comida estuviera en su punto cuando calculaba que yo me iba a desocupar. Siempre se preocupó por hacerme los platillos más exquisitos que yo disfrutaba. Era una persona experta en darle el punto exacto a la comida. Siempre comí sano y muy bien y eso fue fundamental para mantenerme sano, siempre siguiendo sus consejos en alimentación, así que… eso.

Me dijo que su madre fue muy estricta… ¿Qué tanto?
Ella fue muy estricta y ella fue la culpable, entre comillas, de mi éxito. El hecho de que estudiara una carrera porque cuando estaba en Honduras en el colegio, ya trabajaba en la radio desde los 13 años, hace 55 años, y luego, lo que sucedió fue que cuando tenía 16 años y estaba en quinto curso hubiera sido muy fácil no estudiar nada porque ya ganaba lo de profesional en la radio, pero ella insistió para que estudiara y pudiera desarrollar otras aptitudes que miraba en mí y ella, con gran esfuerzo logró que me mandaran a estudiar a Chile a la Universidad. Creo que si no hubiese tenido ese roce internacional desde tan cipote, porque me fui a los 17, no hubiese logrado la formación que me permitió destacar aquí.

¿Recuerda la última vez que le pegó su mamá o le jaló las orejas?
Mi mamá nunca me pegó. Mi papá si me pegó un par de veces en realidad pero muy cipote, pero de mi mamá no tengo recuerdos golpeándome; imposible, no recuerdo nunca. En realidad a ninguno, ni a mí ni mis tres hermanas. Si nos gritó o nos llamó la atención fuerte, pero no les pegó.

¿Ni un tirón de orejas?
Tampoco, ninguno. Mi mamá fue muy estricta y lo que sí nos exigía es que fuéramos el mejor alumno, ella se sentaba con nosotros y nos ayudaba a hacer las tareas, pero pegarnos no. Si tal vez me decía, ya viejo me lo dijo: como podés andar en la calle a estas horas, pero ella siempre me miró como un niño, le daba miedo cuando no llegaba temprano a casa. La semana que regresó de Estados Unidos porque la llevamos para algunos exámenes médicos y cuando volvimos el 24 de abril estaba extraviado el celular de ella y no se me ocurrió habilitarlo y se arruinaron los teléfonos de Hondutel y no tenía como localizarme y me dijo, que desconsideración, no te he podido ubicar para saber si estás bien o te ha pasado algo. Me dijo eso por lo que lee en las redes y algunas otras cosas, pero te digo algo, yo con 68 años y ella preocupada por saber dónde estoy, cómo estoy, a pesar que viví en Chile por seis años lejos de ella, pero siempre me consideró… yo era el hijo consentido de mi mamá porque el único varón, el mayor y en las mujeres marca y ella quedó marcada con su primogénito y varón, además, porque después nacieron tres hembras.

El presentador de televisión y periodista deportivo, Salvador Nasralla, recordando la época cuando su madre cuidaba de él siendo un niño.

¿Recuerda cuál fue la reacción de su madre cuando le confesó que se iba a casar con Iroshka, la que hoy es su esposa?
Ella siempre quería que yo me casara y lo que pasa que ella era muy exigente, siempre quería que con la persona que me casara fuera una persona con un montón de cualidades. Ella no me cuestionó nada, simplemente le conté y le dije: mirá que me caso y no me dijo nada, ella ya conocía a Iroshka porque había estado trabajando muy cerca de mí, iba a la casa y me imagino que para ella no fue sorpresa ya que Iroshka fue una chica de aspecto muy decente, con características de una persona buena, entonces ella miró que me estaba casando con una muchacha que valía la pena. Muchas veces yo salí con chicas que a ella no le parecía y se enteraba con terceras personas y ella me decía que no le parecían, pero cuando le dije que me casaba, reaccionó bien, pues ella quería que tuviera hijos pues en más de 60 años no le había dado nietos, entonces creo que los últimos años de su vida, estos últimos tres años de su vida, fue muy feliz con mi hija, con su nieta.

¿Cómo era su mamá, la que no conocimos como figura pública?
Mi mamá siempre fue apegada a la lectura, ella nos heredó ese amor por la instrucción, la necesidad de ser alguien en la vida. A veces platicábamos de cosas y en broma me decía: eres un ignorante (risas) porque muchas cosas que ella supo yo no las sabía porque ella tuvo una buena formación humanística, entonces ella fue una persona que sabía idiomas (español, francés, inglés y árabe), quería que todos nosotros fuéramos preparados universitarios.

¿Algún día le sacó risas haciéndole alguna agudeza?
No bromeaba, pero siempre me preguntaba, en qué te puedo ayudar; esto cuando me miraba muy lleno de trabajo y le comentaba que me hacía falta algo de inglés para el programa, o cosas de ortografía, me ayudaba, también con preguntas de cultura general, ortografía, historia que eran los temas que dominaba. Entonces yo confiaba que me haría preguntas que eran correctas, entonces, ese tema yo no lo delega y ella sí me ayudaba y en una época me las escribía en las tarjetas con las que yo pregunto. Recuerdo que ella fue la productora de un poema que yo hice en 1969, un poema alusivo a la guerra contra El Salvador. Yo escribí un poema que ganó premio y lo publiqué en el Diario de la época y las palabras más emocionantes para lograr la rima y los conceptos poéticos que haría del poema que impactara, me los hizo ella. El poema todavía lo guardo porque fue en julio de 1969.

En 2016, Salvador Nasralla dejó la soltería para comprometerse con la modelo Iroshka Elvir con quien ahora tiene una linda nena.

¿Cuál fue el sueño que ella no le vio cumplido en su vida?
Siempre dijo que me saliera de la política, si yo quisiera cumplir el deseo de mi mamá tendría que renunciar a estar en política. Me dijo, la política es sucia, ella tuvo un hermano en Chile que fue diputado y me contaba las historias de la suciedad de la política, las zancadillas, las traiciones, entonces, desde que me metí me dijo: sé que lo estás haciendo por amor a Honduras pero realmente no me gusta que estés en eso. Me comentó que me saliera, entonces yo bien podría decir que el último deseo que ella me pidió fue me saliera de la política, nunca le gustó, siempre estoy para otro tipo de cosas… y así (cierra la respuesta con un suspiro donde respira profundo).

¿Y seguirá con el sueño de querer ser Presidente de Honduras?
Fijate que yo lo dejo en manos de Dios. Si la cosa se pone demasiado brava, pues tendremos que cumplir el sueño de mi madre. Yo he hecho un gran sacrificio. Normalmente a esta edad mía (68 años) muchos están retirados, yo estoy trabajando para intentar ayudarle al país.

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