Vender hot dogs, jugar y estudiar; la vida ejemplar y llena de retos del futbolista Lázaro Yánez

El jugador hondureño, quien viste los colores del UPN, abrió las puertas de su casa y de su vida a DIEZ para inspirarnos con su historia de superación.

Álvaro A. De La Rocha

La vida de un futbolista. La por muchos anhelada, esa que pensamos, trae privilegios, buenos salarios, reconocimiento, viajes, fama, y muchas veces, hasta la fortuna de ser admirado e idolatrado por muchos aficionados...

Esa es la realidad que a muchos se nos viene a la mente cuando imaginamos lo que es ser un jugador de Primera División. Sin embargo, ese estilo de vida es, para muchos de los jugadores profesionales, es utópica.

La verdadera realidad indica que muchos son abandonados por sus clubes cuando sufren una lesión o cuando su rendimiento dentro de la cancha ha disminuido; otros quedan completamente en el olvido si hicieron algo incorrecto ante los ojos de algún directivo. Sea la razón que sea, la vida del futbolista es tan normal que la de cualquier aficionado.

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Y si de tiempos turbulentos, como los provocados por la pandemia del Covid-19 hablamos, todavía más.

Pero las adversidades, dicen, que solo son pruebas para superar y conocer nuestra verdadera fortaleza. Esa es la historia, el ejemplo de superación que dá día a día Lázaro Alejandro Yánez Martínez.

Para quienes siguen el fútbol de Liga Nacional lo conocemos simplemente como Lázaro Yánez, el aguerrido defensor central al cual recordamos siempre con el uniforme naranja de los Lobos de la UPNFM.

Lázaro se ha convertido en un ejemplo a seguir en su natal San Sebastián, Comayagua. Su historia trascendió cuando en los primeros meses de pandemia se le miró vendiendo lácteos, papayas, rosquillas o lavando carros; rebuscando de esa manera un ingreso para su familia y él. Con el trascurso de los meses, el fútbol, su principal profesión, regresó, pero con eso una rotura de ligamentos y meñiscos lo apartó de los terrenos de juego.

Lázaro ha vendido rosquillas, lácteos, y ahora emprende con la venta de Hotdogs. Foto: Estalin IriasHoy, Lázaro se encuentra en su amado San Sebastián, ubicado a unos minutos de Comayagua y a poco menos de una hora de Tegucigalpa, donde ha inaugurado un nuevo emprendimiento personal: La venta de hot dogs.

Yánez, 30, nos abrió las puertas de su hogar y nos recibió con una sonrisa en la cara; jovial, alegre y amable. Cuenta que su San Sebastián "es un pueblo muy rico en todo sentido, muy rico en agricultura, aquí hay mucha gente que emprende, tenemos producto de exportación".

El central, quien además fue candidato a alcalde de su población, habla de su emprendimiento y de cómo ha conseguido posicionarse como uno de los bocadillos preferidos de todo el que pasa cerca:

"Meses atrás surgió este proyecto de vender hotdogs, gracias a Dios ha tenido mucha aceptación. Es algo que yo anhelaba desde hace mucho tiempo, pero no lo había podido realizar porque, aunque parezca mentira, se necesita capital para invertir. La gente puede decir; ´vos jugás en primera división´, pero esto lo sabemos los futbolistas de los equipos pequeños no ganamos la gran cantidad de dinero. Gracias a Dios estoy en una institución (UPNFM) que nos tiene con los salarios al día, por eso muchos futbolistas quiere llegar a UPN, porque es una institución seria", cuenta el defensor que ya lleva casi una década con la camiseta de los Lobos.

Lázaro Yánez lleva casi una década con los Lobos UPNFMLázaro no oculta su gratitud hacia la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), "Estoy muy agradecido porque gracias a la UPN soy lo que soy, soy un privilegiado porque me becaron desde que llegué en 2012" y ahí, de repente, abre otra ventana y deja conocer más su mentalidad y metas "Yo llegué con el afán de querer estudiar lo que yo siempre había querido que es educación física. Gracias a un amigo, Julio Canales, que fue como un puente para mí, llegué a Lobos" cuenta, y continúa "con él nos encontrabámos siempre en el pueblo después de los torneos, yo le dije que quería hacer prueba en UPN y me dijo que utilizará su apartamento; me fui sin calzoneta, sin tenis, sin nada de dinero, pero con toda la ilusión", se sincera nuestro protagonista.

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Además de ser futbolista, emprendedor y politólogo, Yánez es también estudiante. Así como contó, tras su llegada a Lobos fue becado por la Universidad, esto porque "siempre había querido estudiar" educación física y actualmente se encuentra realizando la tésis para lograr su maestría. "Muchos quizás lo vean fácil, pero es algo complicado poder armonizar la práctica del fútbol a nivel profesional y lo académico. Ese tema es el que tengo en mi tésis para lograr mi maestría", cuenta con orgullo.

Yánez lamenta que no todos los futbolistas se preparen de mejor manera para la vida. "La gente me dice cómo hago, por qué los demás futbolistas no lo hacen... y ahí ya depende de la visión que cada uno tiene, qué es lo cc que quiere ser. Yo no tomé el fútbol como mi fin, para mi el fútbol ha sido un medio para lograr ser lo que hoy soy", agregó.

Volviendo al tema principal, su nuevo emprendimiento como vendedor de hotdogs, Lázaro nos cuenta que la idea nace "desde hace mucho tiempo, gracias a Dios logré ahorrar 25,000 lempiras porque de mi sueldo se me hacía complicado ya que hay gastos del día a día, se dio la oportunidad y supe que era el momento", recuerda.

Su fascinación por la venta de ´perros calientes´ se da debido a que "siempre he visitado los hotdogs de los mormones en la Kennedy, soy amigo de los muchachos que trabajan ahí, siempre les dije que quería saber cuál era el proceso y dónde podía conseguir una carreta... fue cuándo me facilitan el contacto de don Fernando, una persona a la cuál yo le debo mucho, yo hablé con él porque él hacía las carretas y me felicitó porque quería emprender", relata.

"El me enseñó a hacer el proceso, lo fuimos a ver con un amigo, le encargué la carreta y me enseñó todo: Cómo picar la cebolla, cómo picar el chile, qué salsas y qué salchichas utilizar... así fue como nace la idea", rememora.

Lázaro Yánez aprendió todo lo relacionado con la venta de HotDogs y ahora lo ha puesto en práctica. Foto: Estalin IriasCon su carreta, la cual se distingue por tener una foto de una pelota en disputa entre Matías Garrido y él en el marco de un partido del Apertura 2019, visita los pueblos cercanos de Lamaní, Cane, Humuya, Comayagua y actualmente buscan expadirse ya que su objetivo es "alcanzar todos los pueblos cercanos", apuntó.

Lázaro cuenta que el fuego sagrado de siempre ir por más en la vida es desde siempre, "desde pequeño he sido así, soy una persona visionaria, soy de los que no le gusta estar sin hacer nada; eso me nace, siento la necesidad de hacer muchas cosas. La educación que uno le educan, mi padre y mi madre me dieron una buena formación; tenemos una familia muy unida y eso es algo que sin duda da un ´plus´.

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"Mi familia es lo primero, para mí son todo, tengo un hijo de ocho años, Gabriel Alejandro, él es mi motor. Él es la razón por la cuál yo hago esto, para poder darle todo lo que yo no tuve en algún momento", reconoce.

Lázaro Yánez con su hijo Gabriel Alejandro, el motor de su vida- Saber sufrir es parte del camino para cumplir los sueños -

Como no podía ser de otra manera, a este cumplidor de sueños se le tenía que consultar sobre el por qué y el cómo conseguir cumplir los sueños.

"Soy de los que pienso que nada es imposible (...) también está el hecho de arriesgarnos, yo me arriesgué. Cuando estuve en Comayagua (con Hispano) estudiaba y jugaba, luego se dio la oportunidad de jugar en Olimpia Occidental y me fui a aventurar solo a la Entrada Copán. Uno tiene que también saber sufrir. En los equipos de Segunda División son pocos en los que vas a estar bien, y eso es lo que te va formando, esos golpes, esos momentos duros te terminan de formar", manifestó.

El central hizo sus inicios con el Hispano de ComayaguaFinalmente, Lázaro Yánez mandó un mensaje para los diferentes rubros del país "en mi pueblo (y en Honduras) hay muchos jóvenes que tienen talento para muchas cosas, pero se han quedado estancados por la falta de oportunidades. Eso es lo que falta, apoyar al talento, porque sé que hay talento".

La nota terminó.
La entrevista culminó.

Tras el encuentro con Lázaro, toca regresar a nuestro hogar, en el camino es inviable evitar hablar de lo motivador que fue conocer las motivaciones y logros de uno que consiguió más de lo que la mayoría hubiésemos pensado.

Ver: La vida más allá de ser futbolista: Lázaro Yánez y su puesto de venta de Hotdogs en San Sebastián

En un encuentro de Liga Nacional ante Olimpia, marcando de cerca a Matía GarridoEs así como llega esta historia a su fin; con mucha motivación para lo que viene y admiración para lo que ha logrado.

Esta es la historia de un ser humano que logró lo que muchos alguna vez soñaron, ser futbolista. Esta es la historia de un futbolista que logró ser más de lo que la mayoría hubiese pensado: Emprendedor, padre, político, máster en educación física pero, sobre todo, cumplidor de sueños.

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