Liga Nacional

'Callejas nos vio la cara de idiotas'

Nahún Espinoza habla como siempre lo hace: de frente. El único técnico en ganar un tricampeonato en la historia del fútbol hondureño no se anda por las ramas. También se las canta clarita a los de la Fenafuth. Aseguró no conocer a Polache y Pepe Lobo. Descubre que más contó en la sección de DIEZ 'Con Pelotas'.

2010-09-13

Nahún Espinoza sabe que no le cae bien a todo el mundo, pero puede vivir con eso sin ningún problema. Lo que al único entrenador tricampeón en la historia de la Liga Nacional le incomoda es que le digan envidioso. Aquí ya cambia el asunto. “Soy feliz. Tengo todo lo que un hombre puede desear: salud, una linda familia, amigos, así que no le veo ninguna razón para que digan eso”, dice. Y nos sentamos en el segundo piso, mientras abajo, en la cocina, preparan sushi...

¿Estoy a punto de entrevistar a un triunfador?
No me gusta utilizar términos llamativos. Lo que hice como jugador y como entrenador está a la vista.

Sé que trabaja en Televicentro, pero, ¿por qué el único entrenador tricampeón en la historia de Honduras está desempleado?
No lo sé. No he tenido oportunidades concretas para seguir trabajando como entrenador. Me han llamado, pero no ha sido nada serio.

¿Qué hace su hermano Juan Carlos en estos momentos?
Nada. No está entrenando.

¿Usted es sólo para dirigir equipos grandes?
Lo que hay es una falta de análisis. Es normal que me encasillen, pues sólo había dirigido a Olimpia, pero luego entrené a Platense y a Vida e hice buenas campañas. No lo veo como algo justo o injusto; es desconocimiento.

Ahorita recuerdo una portada en DIEZ en la que usted salía pateando un tablero cuando entrenaba a Olimpia.

Ja, ja, ja… No es de extrañarse ni para dramatizar cosas que son parte del juego. Hay veces que uno reacciona mal, pero cuando vi que Guardiola le pegaba al banquillo o Van Gaal daba saltos, pues comprendí que es normal en nuestra profesión.


¿La presión era mayor a medida que iba ganando títulos?
Ese Olimpia estaba para ganar cinco títulos… Mi objetivo en Olimpia era ganar cinco campeonatos. Yo había sido asistente de Chelato, de Edwin Pavón y de Alejandro Domínguez, y sabía que el momento para ganar cinco títulos era ése. Ganamos el primero, el segundo y el tercero, pero se dio eso del castigo. Ganar tres títulos era histórico, pero ese Olimpia estaba para más.

¿O se que ganó tres títulos y no salió del todo satisfecho?
No, no salí satisfecho. Además, por la forma, porque se dio eso del castigo por la situación que se dio con el árbitro. Para mí, eso fue una reacción natural, porque en la jornada anterior hubo dos penales a nuestro favor que no nos cantaron. Yo estaba predispuesto para ese partido contra Motagua y cuando expulsan a Nahún Ávila reaccioné. Puede parecer irrisorio, pero fue una reacción un poco planeada...

¿Entonces, a ese partido llegó de toque?
Sí, de toque, y me encontré de repente cerca del árbitro y exploté. Tampoco fue un puñetazo, eso ya hubiera sido desleal. Fue un empujón.

¿Llegó al partido pensando “Si hoy me la hacen, reacciono”?
Sí.

¿Se arrepienete?
No, no, me arrepiento, pero le pido disculpas a Carlos Pastrana.

¿Alguna vez ha sacado la cuenta de los títulos que ganó como jugador y como entrenador?
Lo hice hasta que un amigo, Carlos Prono, me sugirió que lo hiciera cuando salí de Olimpia. Mi sorpresa es que entre títulos y subtítulos era una cantidad importante. Es que me tocó estar en una época en que Olimpia lo ganó todo: Liga, Copa, Centroamericano, Concacaf…

¿No se paró frente al espejo cuando vio todo lo que ganó y dijo “Qué grande que soy”?
Ja, ja, ja, no, pero me sentí realizado y feliz.

¿De todos los títulos que ganó, cuál es su favorito?
Todos, pero te puedo decir que el que ganamos de Concacaf en el 88 fue algo muy bonito para mí. Era el primer campeonato que ganaba en mi vida, y era un título importantísimo. Olimpia tenía un gran equipo y se paseó por Centroamérica. También disfruté muchísimo el título que gané en 2003 siendo asistente de Juan Carlos. Tomamos a Olimpia en un momento de dificultad y le ganamos a Platense, que era el mejor del campeonato, con un gol de oro en San Pedro Sula. Pero en términos generales, todos los campeonatos han sido especiales.

¿Un título que no haya disfrutado tanto?
Tal vez el que le ganamos a Victoria en el tricampeonato… Yo estaba suspendido, no estuve en la cancha y lo disfruté de una manera apacible. Además, no me gustó esa mano de Milton Palacios que el árbitro no quiso pitar penal a favor del Victoria. Me hubiese gustado de otra manera. Desde donde yo estaba, vi claramente que era penal.

¿De los goles que anotó, cuál es su favorito?
Los dos olímpicos al Alajuela en Costa Rica y el que le hice al Marathón desde la mediacancha…

LA SELECCIÓN

¿Usted está molesto porque nombraron a Juan de Dios Castillo como DT de Honduras?
No, no… Tengo que aclarar que aquí no se trata de Juan de Dios Castillo, se trata de la forma de proceder de la Federación de Fútbol. Aquí hay una confusión, dicen que tengo envidia, y nada que ver. Lo mío es una molestia porque no apoya a los entrenadores nacionales.

Según dicen en la Federación, solamente recibieron un currículo: el de Edwin Pavón.
Eso es una cosa ridícula de a Fenafuth. ¿Cómo le va a pedir el currículo a alguien de la que usted ya conoce su trayectoria? ¿Cómo le va a pedir el currículo a Chelato Uclés? ¡Es una falta de consideración! Nos están tomando de idiotas… ¿Yo llevo veintiocho años en el fútbol y voy a presentar el currículo de mi vida? Eso no cabe, no tiene sentido.

Deje la modestia a un lado… ¿Usted cree que tiene méritos para ser el entrenador de la Selección Nacional de Honduras?
Sí, creo que sí. Si ganar tres títulos en Olimpia no es mérito para estar en la Selección, ¿entonces quién tiene mérito?.

¿Usted esperaba que la Federación lo tomara en cuenta?
Sí, sí esperaba que me tomaran en cuenta. Por supuesto, que sí.

Orlando Ponce Morazán, su compañero en Televicentro, dijo que usted estaba molesto.
Pero estaba molesto no porque no me tomaron en cuenta, sino porque utilizaron a los técnicos nacionales. Por ejemplo, cuando dicen que hay cuatro aspirantes, Edwin Pavón, Ramón Maradiaga, Chelato Uclés y yo, y ninguno recibió una llamada telefónica, y el lunes aparece Juan de Dios Castillo como entrenador, entonces es una falta de seriedad. Me molesta que nos utilicen y nosotros no somos idiotas. Y cuando vos te topás en la Federación con gente que cree que nosotros somos idiotas, pues están muy equivocados. Yo conozco la trayectoria de los dirigentes, no me van a engañar, yo sé quiénes son…

¿Qué me está queriendo decir?
Eso: que yo sé quiénes son y que no me van a engañar. No me van a decir a mí que son personas que actúan correctamente. Aquí es donde el periodismo debe ser más audaz y tiene que darse cuenta cuándo hay una manipulación. Por ejemplo, el dinero de la FIFA que entró… Ese dinero tiene que haber cuentas claras.

Cuando usted me dice que no cree en algunos dirigentes de la Federación, ¿se refiere a Callejas y Hawitt?
Sí, ellos son.

Pero ellos pueden argumentar que clasificaron al Mundial.
Sí, y yo los felicito por eso, porque actuaron con seriedad en el proceso de Reinaldo Rueda. Pero, ¿cómo es posible que después de ser serios actúan manipulando? Yo no comparto eso, pero como soy parte interesada van a decir que soy un envidioso y un malintencionado.

¿Entonces Callejas les vio la cara de idiota a ustedes cuatro?
Sí. A mí Ponce Morazán me contó que Callejas le dijo que no cree en los técnicos nacionales.

¿Usted se siente marginado?
Contesta con brevedad, al grano: “No, no...”.

¿Frustrado o...?
No me deja terminar: “No, no, para nada”.

¿Se siente traicionado por el licenciado Ferrari porque no lo tomó en cuenta?
Sigue ahorrando sus palabras: “No”.

¿Por qué cree que no lo tomó en cuenta?
Seguramente no cree en mí.

¿Cómo no va a creer en usted si le dio tres títulos con Olimpia?
Si él cree en mí, lo acepto. Si no cree en mí, también lo acepto.

¿Pensó que él lo iba a tomar en cuenta por los tres títulos?
No, no pensé eso. Son intereses y cada quien actúa de acuerdo a sus intereses. Yo me expongo mucho, a veces no hay necesidad de hacerlo, pero lo hago, porque es mi manera de dar la cara, no me gusta esconderme ni manipular por atrás... Yo a esa gente la identifico bien. No estoy mencionando a nadie... Por esa forma de ser mía se paga un precio.

¿Qué precio está pagando?
Caer mal, parecer una mala persona, malintencionado… Lograría mucho más siendo de otra manera, más diplomático, pero yo no puedo. He tratado, pero no está en mí. No puedo pactar con la mentira ni con la maldad.

¿Todavía tiene esperanzas de ser el DT de la Selección?
“No, no, no, para mí, ese tema está cerrado… Mientras sigan las personas que están allí”, dispara con la franqueza de siempre.

¿Mientras siga el licenciado Callejas usted no aceptaría??
Es tema cerrado para mí, ¿verdad?... Yo no estoy desesperado por ser técnico de la Selección... Tengo trabajo y estoy bien.

OTROS TEMITAS

Y en medio de esa polémica, en DIEZ sacamos una portada que decía “Nahún no cree en Dios”, refiriéndonos a Juan de Dios Castillo...
Y fue un error de ustedes, me faltaron el respeto, no tuvieron consideración.

conmigo. Hace poco, un muchacho que llegó de Estados Unidos a la reservas del Olimpia, me dijo entre español e inglés: “Profe, ¿usted no cree en Dios? ¿Es ateo?”. Allí me di cuenta que tenía razón de estar molesto.

Ya veo que es enojado... ¿Así es en su casa?
Mis hijas ya me conocen y saben cuáles son sus obligaciones: tienen que estudiar y sacar buenas notas. Soy feliz, pues estoy cumpliendo mis metas con mi familia, aunque le he fallado a mi hija mayor, que vive en San Pedro Sula. Ella es la única persona que me puede reclamar...

¿Qué cosas le podría reclamar?
No, aquí dejo este tema -dice, con tristeza-. No le he dado el tiempo ni todo lo que le tendría que haberle dado.

¿Eso es algo que usted lleva en su corazón?
Se le nota afectado por el tema: “Sí, porque sé que fallé. Pero ya son cosas muy personales…”.

¿De todas las cosas que dicen de usted, cuál le incomoda?
Que soy un envidioso.

¿Carla Dip le debe de verdad 150 mil lempiras a usted?
Es real y es lo que más me ha dolido en el mundo del fútbol. Es un premio que me tenían que dar por salvar la categoría del Vida. Acaba de recibir más de un millón de lempiras y no me ha llamado para decirme “Tenga”.

¿Ya dio por perdido ese dinero?
No. Y si me toca ir a los tribunales lo haré. Hay testigos, es mi palabra contra la de ella, y si por mi palabra pierdo y me toca ir a la cárcel, pues estoy dispuesto.

¿Usted dirigiría a Motagua?
Claro que sí. Allí ya no entra el corazón; soy profesional.

¿El mejor futbolista con el que usted jugó?
Juan Carlos Espinoza. Me vas a decir “Ah, porque es su hermano”. Pero era inteligente y líder, tenía gol, técnica y personalidad, daba pases de gol… Completo.

¿Si usted fuera otra persona y le ponen un vídeo suyo, qué diría?
No fui un gran jugador, tenía limitaciones, era lento, pero mentalmente era rápido y tenía una buena derecha. Fui indisciplinado al inicio, bebía, parrandeaba... Además, siempre jugué con sobrepeso, con diez libras de más. Hasta tomando agua me engordaba. Otra cosa, nunca lo había dicho: jugué con un soplo funcional en el corazón. Cuando compré mi casa tuve que hacerme un chequeo como parte de los trámites. “Tenés que dejar de jugar”, me dijo el doctor. Le dije a mi familia que estaba dispuesto a morir, y que si moría en la cancha iba a ser feliz.

¿Soplo funcional? Como quien dice que soplaba y usted dejaba de funcionar.
Ja, ja, ja… -se carcajea Nahún.

CON PELOTAS

Juan Carlos Espinoza: Un gran jugador

Olimpia: El mejor equipo de Honduras.

Tela: Una ciudad maravillosa.

Ferrari: Un líder del fútbol que ha tenido éxito.

Ponce Morazón: Un periodista con mucho entusiasmo.

Motagua: Un gran rival.

Tricampeonato: Uno de los mejores logros del Olimpia.

Gol de Clavasquín: Un dolor grande.

Wilmer Velásquez: Gran goleador.

Chelato: Un gran entrenador.

Mel Zelaya: Quiso cambiar algo de forma equivocada.

Polache: No lo conozco.

Pepe Lobo: Tampoco lo conozco.

Salvador Nasralla: Un referente del periodismo en Honduras.

Amado Guevara: Uno de los mejores jugadores en la historia de Honduras.

Carla Dip: Alguien que me falló.

Gilberto Yearwood: Entre los tres mejores jugadores en la historia de Honduras.

Reinaldo Rueda: Un gran entrenador.

David Suazo: Uno de los últimos referentes del fútbol hondureño.

Mundial 2014: Un anhelo del pueblo de Honduras.

Campeón de Concacaf: Una de las mayores satisfacciones personales.
Nahún Espinoza: Alguien que lucha y trata de salir adelante.

PREGUNTAS DEL FACEBOOK DE DIEZ

1. Max Amaya

¿Por qué nunca le han dado una sub 20 o una sub 23?
“Esa pregunta hay que hacérselas a los dirigentes. Yo no ando buscando esos puestos. A mí me tienen que llamar; yo no me voy a ofrecer. Si quieren mi currículo, allí se los puedo mandar”.

2. Luis Salinas

¿Estuvo a punto de llorar cuando Juan de Dios Castillo llegó a Televicentro?
“¿Por qué iba a llorar? No entiendo esa pregunta”.

3. F.J. Navarrete

¿Por qué cree que cae tan mal?
“Pues a un montón de gente le caigo bien. Cuando estuve en Puerto Cortés me saludaban, en La Ceiba lo mismo; en Tegucigalpa, cuando ando en la calle, también me saludan. Será que a él le caigo mal…”.

4. Roberto García

¿Por qué cree que debería ser el entrenador de Honduras?

“Porque tengo los títulos suficientes para serlo”.


5. Pedro Julio Andino

¿Se reconcilió con Orlando Ponce Morazán, pum, pum, pum?
“Nos reconciliamos, porque no existen enemigos permanentes, ni enemigos permanentes. No somos enemigos”.

6.Óscar A. Flores: ¿Qué piensa de Rafael L. Callejas?
“Que es una persona que le ha podido hacer un gran bien al país, y no se lo ha hecho”.

7. Walter Zelaya: ¿Por qué agredió a un árbitro?
“Porque me equivoqué, me extralimité”.

8. Erick Rubio

Hábleme del gol al Marathón desde la mediacancha.
“Fue el gol soñado”.

9. Juan Carlos Cálix

¿Qué sintió cuando Benigno le regaló el tricampeonato?
“No me gustó. No me sentí feliz”.

10. Joseph Moreno

¿Se ha sentido fracasado alguna vez?
“Nunca”.

11. Pedro Julio Andino:

¿Se operará el lunar?
“No, ja, ja, ja. Aunque no le guste, lo tiene que aceptar”.